Pesqueros también piden por retenciones

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La industria pesquera se encuentra en alerta y pide al Gobierno nacional que active un shock que permita reconstruir el capital de trabajo. Desde el sector aseguran que, tras las suspensiones y los adelantos de vacaciones aplicados durante el verano, este mes podrían comenzar los despidos y reclaman un paquete de medidas que incluyen baja de retenciones a la exportación y la implementación de nuevas líneas de crédito.
Así lo expresó ayer Oscar Fortunato, titular del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) -que integra a la empresa Moscuzza y los grupos Solimeno y Valastro-, que aseguró que no cree que esta industria pueda sostenerse dos meses más. «Hace más de un año venimos alertando a las autoridades nacionales, provinciales y municipales que la industria pesquera afrontaría momentos muy difíciles para mantener su nivel de actividad y empleo», indicaron desde CEPA.
En todo el país, la industria pesquera abarca unas 45 mil fuentes de trabajo y exporta u$s 1.000 millones anuales. De todos modos, tanto la variable humana como la monetaria sufrirían mermas este año. «Algunas empresas reducirán su personal o volverán a la informalidad», indicó Fortunato a este diario, y además graficó: «En lugar de 150 mil toneladas de calamar, es probable que este año se trabajen 50 mil».
Crisis y recesión internacional trajeron consigo una baja del precio y de las ventas. La Argentina exportó en 2008 506.228 toneladas de pescados y mariscos, equivalentes al 95% de la producción total. Destinos como Europa o Brasil, que representan el 33% y el 27% de los envíos argentinos, respectivamente, redujeron sus compras y están trabajando con su propio stock. Otros destinos como Japón, China y Estados Unidos se encuentran en similar situación. En este aspecto, la recesión incide fuerte, ya que el consumo de pescado se da en el 60% a través de hoteles y restoranes, lo que se considera un consumo suntuario. «Mar del Plata tiene las cámaras llenas de pescado», indicó el dirigente.
A este escenario se suman los problemas locales. Según explicó Fortunato, «sería importante una reducción de las retenciones, que se ubican entre el 7% y el 12%, pero eso es sólo una parte, hace falta una devaluación -con un dólar a $ 4- o reintegros no menores al 25%».
El Gobierno nacional aprobó en diciembre pasado una línea de financiamiento especial para el sector pesquero de u$s 80 millones, pero Fortunato advirtió que ésta no fue de utilidad debido a que «los bancos minoristas usaron estos fondos para anclar créditos ya existentes. Faltó la instrumentación de la línea». El ex subsecretario de Pesca de Buenos Aires aclaró igualmente que el nivel de endeudamiento actual de las empresas del sector es de entre el 8% y el 9%.
Entre los reclamos del sector también figuran, según señala el CEPA, la aplicación de IVA en forma inmediata con la sola presentación para el pago de obligaciones fiscales, posponer el pago de las obligaciones tributarias y de la seguridad social por el plazo de uno año, generando luego de esto un plan de pago de 12 meses, generación de una línea de crédito particular y especifica para el sector pesquero a otorgar a cada empresa o grupo empresario de acuerdo a su nivel de exportaciones, 2007/2008".

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