28 de abril 2010 - 00:53

Piden rapidez en ayuda de 45.000 millones de euros

Giorgos Papandreu, primer ministro griego.
Giorgos Papandreu, primer ministro griego.
Atenas - Grecia pidió ayer acceder con rapidez a un paquete de ayuda internacional de 45.000 millones de euros ante la creciente presión del mercado, agravada por la decisión de Standard & Poor's de rebajar el nivel de la deuda estatal a la categoría de «bono basura». La prima de riesgo del bono griego a 10 años se disparó en la jornada hasta los 718 puntos básicos y superó tasas de interés del 10%.

Los bonos a dos años ofrecen incluso un interés del 15,5%, en un indicio claro de que los mercados no creen que Atenas pueda hacer frente a sus obligaciones a corto plazo.

Fecha crucial

Según el ministro de Finanzas, Yorgos Papaconstantinou, «existe una fecha crucial, que es el 19 de mayo, cuando vence un bono de 10 años del Estado griego de 9.000 millones de euros». Admitió también que hacia esa fecha, «todas las gestiones deben haber concluido considerando la debilidad de Grecia para acceder a los mercados» internacionales.


El Gobierno griego negocia por ahora sin resultados, con la UE, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, medidas adicionales de ahorro para 2011 y 2012. Las ayudas puestas a disposición por el eurogrupo de 30.000 millones de euros se sumarían a los 15.000 millones de euros del FMI, que velaría el cumplimiento de los planes de ajuste. Pero Alemania, el principal contribuyente de las ayudas de la eurozona con 8.400 millones, exige un programa detallado de ajuste fiscal detallado para habilitar el acceso al dinero.

Por otra parte, ante la delicada situación económica y la presión sobre el Gobierno para seguir recortando salarios y gastos sociales, los sindicatos mayoritarios convocaron a una nueva huelga general para el próximo 5 de mayo. En tanto, el primer ministro, Giorgos Papandreu, reconoció que Grecia no se liberará del control financiero exterior hasta que no logre «poner orden» y acabar con la corrupción y la evasión fiscal.

Agencia EFE