Londres - La primera ministra británica, Theresa May, iniciará la negociación con Bruselas con una gran presión de parte de todos los sectores económicos para que consiga el máximo acceso sin aranceles al mercado europeo y también a la contratación de trabajadores comunitarios.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tanto la poderosa Confederación de la Industria Británica (CBI) como la asociación nacional de las Cámaras de Comercio (BCC) ven prioritario que se reconozca el estatus de los europeos en el Reino Unido y que el sistema migratorio tras el "brexit" sea abierto con los continentales.
"Para nosotros, es lo principal. Hay muchos sectores de la economía británica que dependen de los trabajadores europeos, entre ellos la agricultura, la hotelería y la tecnología", dijo la portavoz de Asuntos Internacionales de la BCC, Anastassia Beliakoba. "Muchas empresas nos comentan que sin acceso a esa fuerza laboral simplemente se derrumbarían" explicó.
May anunció en enero que su intención es sacar al Reino Unido completamente de la Unión Europea (UE), en respuesta al referéndum del 23 de junio de 2016, en que un 52 % de los británicos respaldó el abandono del bloque.
La CBI, que agrupa a 190.000 empresas, y la BCC, que representa a 75.000, quieren entonces que el Gobierno logre el mejor acuerdo de libre comercio posible con la UE, "con ningún o pocos aranceles", apunta Beliakoba.
En tanto, la premier dijo que "ahora no es el momento" de permitirle a Escocia realizar un nuevo referendo por su independencia. "Justo cuando todas nuestras energías deben estar concentradas en las negociaciones con la Unión Europea, hablar de eso haría más difíciles las cosas", aseveró.
Dejá tu comentario