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Polémica por el destino del cuerpo
«Si es verdad que arrojaron el cadáver (de Osama bin Laden) al mar, el islam está completamente en contra», declaró Mahmud Azab, consejero del gran imán Ahmad al Tayeb para el diálogo interreligioso.
«El islam no acepta la inmersión en el mar, sólo el entierro», salvo cuando es inevitable, como ocurre con las víctimas de un naufragio, por ejemplo, explicó.
«El cuerpo tiene una cierta dignidad, se trate de una persona asesinada o fallecida por muerte natural. Hay que respetar el cuerpo de un ser humano, creyente o no, musulmán o no», recalcó. Responsables norteamericanos indicaron que el cuerpo de Osama bin Laden fue arrojado al mar, aunque el lugar y las circunstancias de esta acción no fueron precisadas.
Se trata de un punto crucial en lo que puede ser la reacción de los acólitos del terrorista.
«Nos aseguramos de que su cuerpo sea tratado de acuerdo con la práctica y la tradición musulmana. Es algo que tomamos muy en serio», afirmó un importante responsable del Gobierno estadounidense.
El cuerpo de un musulmán tiene que ser lavado por hombres de confesión musulmana e inhumado cuanto antes, generalmente en las 24 horas que siguen al fallecimiento.
En general, un sudario blanco cubre el cuerpo. Todos esos pasos se cumplieron, dijo EE.UU.
La Gran Mezquita de París recalcó ayer que echar un cadáver al agua es «completamente contrario a las reglas sacrosantas del islam».
«La inhumación se hace bajo tierra, sin féretro. Los restos mortales deben colocarse en paralelo a La Meca, con la cabeza del difunto ligeramente ladeada hacia la derecha para que su cara esté orientada hacia la Kaaba, el santuario sagrado de La Meca», añadió un vocero.
Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero


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