Las transcripciones fueron cedidas por el propio Blair al comité parlamentario de Relaciones Exteriores que investiga el colapso de Libia y el papel británico en la crisis.
En las dos conversaciones que mantuvieron, Gadafi minimizó la crisis y reiteró una y otra vez que se estaba enfrentando a Al Qaeda. Por su parte, el entonces ya ex primer ministro le pidió garantizar la paz para que la comunidad internacional pudiera ayudar a buscar una solución negociada. "Tiene que haber un proceso de cambio, este proceso de cambio puede ser gestionado y tenemos que encontrar una manera de gestionarlo", lanzó Blair, quien habló con Gadafi a título privado.
El líder libio respondió airado a la insistencia de Blair diciendo que era un acto de "colonización", y avisó de los peligros de una intervención extranjera en Libia: "Morirán libios, habrá daños en el Mediterráneo, Europa y en todo el mundo". "Aquí no hay ningún baño de sangre, está todo muy tranquilo, pero si quieren tomar Libia, estamos dispuestos a luchar, será como Irak". Además, negó estar aplastando militarmente a su gente.
| Agencia AFP |


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