- ámbito
- Edición Impresa
Polémica: la detuvieron con un aborto en curso
La paciente, de 28 años, ingresó en un hospital público de la capital con un aborto en curso, que completaron en el centro médico al comprobar que el feto estaba muerto.
Ante la sospecha de que la mujer había ingerido pastillas abortivas, una doctora del centro de salud la denunció a la Policía, que se llevó a la mujer detenida menos de 24 horas después de haber interrumpido su embarazo, cuando aún tenía pérdidas. "Es un tema gravísimo que profesionales de un hospital público denuncien en comisaría a una mujer que se autoprovocó un aborto con pastillas", declaró ayer la legisladora de Buenos Aires María Elena Naddeo.
"Las médicas han violado el secreto profesional y varios fallos judiciales", añadió Naddeo, en referencia a sentencias del Tribunal Supremo que declararon inválida la persecución penal de una mujer que se practique un aborto si la denuncia procede de un médico que conoció el hecho en el ejercicio de su profesión.
Los hechos ocurrieron el pasado junio y fueron condenados también por la Defensoría General de Argentina después de que un juez de instrucción declarase nula la causa penal abierta contra la mujer y ordenase su liberación.
Según un dictamen emitido por la Defensoría, el cierre de la causa "no repara las distintas violaciones de derechos humanos a las que fue sujeta ni es en sí mismo una garantía de no repetición" sujeta ni es en sí mismo una garantía de no repetición".
El aborto está prohibido en el país, salvo en los casos no punibles establecidos en el Código Penal, es decir, peligro para la vida o la salud de la madre, violación o abuso a una mujer discapacitada. Aún así, se registran alrededor de medio millón de interrupciones voluntarias del embarazo cada año, según cifras oficiales.


Dejá tu comentario