9 de febrero 2010 - 00:00

Política oficial: negar inflación y dólar quieto

El Gobierno insistirá en la receta clásica del kirchnerismo para enfrentar la inflación. El listado de medidas que los Kirchner avalaron el fin de semana, ante del episodio del ex presidente del domingo, suma todos los frentes y decisiones que desde Olivos se vinieron tomando desde la salida de Roberto Lavagna, y sobre los que el matrimonio presidencial cree fielmente. Entre otras cuestiones, seguirá la manipulación del INDEC, Guillermo Moreno presionará en sectores clave para la renovación y relanzamiento de los acuerdos de precios, desde el Banco Central se mantendrá el dólar por debajo de los 4 pesos y se presionará para que las entidades financieras presten dinero a las empresas industriales para ampliar la capacidad instalada.

La primera estrategia oficial consta en desconocer que la inflación es un problema, y defender los números del INDEC. El primer paso en este sentido lo dio el ministro de Economía, Amado Boudou, que insistió en las últimas horas en la teoría del aumento de algunos productos puntuales y no de una situación estructural de precios. Esto apunta a explicarle al público, según la teoría oficial, que los incrementos de precios en alimentos y bebidas, entre otros rubros, se deben a una situación de esos bienes vinculada a cuestiones estacionales, y no a un encarecimiento general.

En paralelo a esta negación, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, ya recibió instrucciones para comenzar a presionar a algunos sectores clave para renegociar acuerdos de precios. El primer rubro que el funcionario quiere dominar es el de la carne, ya que en enero se disparó hacia arriba el precio del producto, situación que igualmente no será tenida en cuenta por el INDEC. Aunque Moreno tiene casi efectividad nula en este tipo de negociaciones (en realidad, sirven para acumular anécdotas divertidas sobre los aprietes y frases del funcionario ante sus interlocutores de ocasión), el secretario volverá a llamar a su despacho a varios representantes de rubros mixtos. La idea es presionar a los formadores de precios de la canasta básica para tener controlados esos artículos de primera necesidad. En el listado se incluyen alimentos, bebidas, artículos de limpieza y tocador, pan y confituras, medicamentos, lácteos, textiles y vivienda en general. Nuevamente habrá fotos de distribución gratuita para graficar la firma de los acuerdos y un listado de productos que sólo serán tenidos en cuenta por los inspectores del INDEC, lo que mantendrá controlado luego la medición oficial. Moreno tiene todo el aval kirchnerista para esta embestida.

Amado Boudou y la presidenta del Central, Mercedes Marcó del Pont, ya definieron, previo debate con Néstor Kirchner el viernes pasado, la política cambiaria para las próximas jornadas y que apunta a sostener el dólar en los niveles actuales, o con sólo una leve recuperación, casi simbólica. Ambos economistas coinciden en asegurar que un alza del dólar más allá de lo aconsejable serviría como presión inflacionaria extra que incluiría en la estructura total de precios. Eventualmente, discutieron los funcionarios con el ex presidente, se deberá esperar que el canje de deuda haya avanzado lo suficiente.

En paralelo, Marcó del Pont acelerará los planes de flexibilización de las normas del Central, para que los bancos comiencen a liberar créditos a empresas manufactureras, siempre que estos préstamos vayan dirigidos a la ampliación de las plantas industriales. Este dato, el cuello de botella que se está registrando a partir del aumento del nivel de producción y el agotamiento de la capacidad instalada de las empresas, había sido recogido y publicado por el Central durante la semana de conducción de Miguel Pesce; y fue avalado por la nueva presidenta de la entidad.

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