18 de abril 2016 - 00:13

Pollack negocia en su última semana de "special master"

Daniel Pollack
Daniel Pollack
Daniel Pollack cumplirá esta semana con su misión de mediador, y finalizará su tarea con una última misión: entre hoy y el miércoles llamará personalmente a todos los bonistas que están aún fuera del acuerdo y se encuentran en los listados de acreedores que confeccionó Thomas Griesa para "invitarlos por última vez" a aceptar la propuesta del Gobierno de Mauricio Macri. Este llamado quedará por escrito para que conste legalmente que todos los fondos buitre y Holdouts que se presentaron ante el juez norteamericano tuvieron su oportunidad para negociar con la Argentina. Es una fórmula pedida por lo abogados que representan al país y por el Ministerio de Hacienda y Finanzas de Alfonso Prat Gay, para que se caiga el argumento que podrían utilizar los acreedores en una eventual apelación ante la Cámara sobre que los que no aceptaron lo hicieron en parte porque no fueron invitados a participar de las negociaciones.

Este fue uno de los argumentos del denominado "Grupo Varela", integrado por unos 13 argentinos que no avalaron la propuesta y anunciaron que recurrirán a la segunda instancia para seguir con el juicio. Lo mismo haría el fondo Greylock, pero en este caso por haber aceptado ingresar en el canje de 2010.

Pollack se tomará estos tres días para llamar a los acreedores que quedan aún en default, y luego dará por terminada su tarea cuando el país pague el próximo viernes los aproximadamente u$s 12.500 millones a los fondos buitre. Su misión en esa última etapa será la de verificar que se cumple el mandato que indica que los primeros que deben cobrar son los mayores acreedores, que firmaron el acuerdo a mediados de febrero, comenzando por Elliott, Aurelius y NM Dart. El primero que debe tener los fondos acreditados en sus cuentas es Paul Singer, seguido de Marc Brodsky; por lejos, los grandes ganadores de este acuerdo.

Una vez verificado el pago, Pollack le comunicará la novedad a Griesa, y éste levantaría todas las restricciones que pesan sobre el país para realizar la operación. Finalmente, el juez firmaría el fallo definitivo, que debería incluir algún tipo de artículo donde se proteja en esa instancia la imposibilidad que se le realicen nuevos reclamos al país.

Pollack terminaría así la tarea que le fue entregada por Griesa el 23 de junio de 2014, luego del fallo definitivo en contra del país surgido luego del rechazo de la apelación impuesta por la Argentina ante la Corte Suprema de los Estados Unidos. La idea del juez era establecer una alternativa de discusión del tipo "settlement", por la cual los dos bandos hablan de frente sobre las condiciones que debería tener un acuerdo; mientras el intermediario va informando al juez habilitante (Griesa) la marcha de las conversaciones. Finalmente, si se llega a un acuerdo, simplemente Pollack lo debe presentar ante el magistrado para que éste lo rubrique sin mayores observaciones que verificar que éste no viola una ley federal de los Estados Unidos.

La idea era aplicarlo con una negociación entre el Ministerio de Economía de esos tiempos que maneja Axel Kicillof y los abogados de los fondos buitre.

Sin embargo, el intento fracasó en julio de 2014, cuando el exministro ofreció las mismas condiciones del canje de 2010, lo que fue rechazado por los acreedores. Luego Pollack fue calificado de "parcial y pro buitre" por Kicillof y las negociaciones se suspendieron hasta 2015, cuando hubo un nuevo intento, también fallido. En este caso por la negativa de los fondos buitre de discutir con el Gobierno de Cristina de Kirchner.

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