6 de septiembre 2012 - 00:00

Por Cristina, se fracturó acto por día del “Montonero”

Emilio Pérsico, Juan M. Abal Medina, Roberto Perdía
Emilio Pérsico, Juan M. Abal Medina, Roberto Perdía
El antagonismo que despierta Cristina de Kirchner estalló en uno de los emblemas del peronismo de izquierda de los 70: los homenajes a Fernando Abal Medina y a Gustavo Ramus, muertos el 7 de septiembre de 1970, fecha que se fijó como el Día del Militante Montonero.

Desde 1971, con previsibles interrupciones en los años oscuros de la dictadura o en épocas de concurrencia reducidas, agrupaciones y militantes que vindican aquella experiencia político-militar se reúnen en la esquina de Villegas y Potosí, en William Morris, partido de Morón.

En el edificio donde ahora funciona una farmacia estaba el bar La Rueda, punto de encuentro para una cita de varios jefes montoneros, entre ellos Abal Medina -Ramus permaneció en el auto-, intensamente buscado tras el secuestro y ejecución de Pedro Eugenio Aramburu.

Mañana, por primera vez, el acto que por años unificó a dirigentes, incluso distanciados, se fracturará. La razón es puramente coyuntural: el rumbo del Gobierno de Cristina de Kirchner divide a quienes integraron «la orga», fueran satélites o simpatizantes tardíos. El destrato que en el acto del año pasado dicen haber sufrido los grupos que no están alineados con la Casa Rosada derivó en el desdoblamiento.

En el primer turno, a las 14, recordarán a Ramus y Abal Medina -tío del actual jefe de Gabinete K, Juan Manuel- grupos anti-K, entre ellos Organizaciones Libres del Pueblo (OLP), que comanda Roberto Cirilo Perdía, uno de los tres últimos jerarcas de Montoneros.

Estarán, además, el Movimiento Peronista Auténtico (MPA), Quebracho de Fernando Esteche y, entre otros, el Movimiento Teresa Rodríguez. Son, con matices, sectores que critican a la Casa Rosada y, en términos políticos, definen la era Kirchner como «extensión del neoliberalismo». Es la línea de pensamiento que, desde España, emite Mario Firmenich, crítico de la orientación oficial. Su hijo, Mario Javier, en cambio, milita en La Cámpora y hasta exportó esa agrupación a Europa.

El tercero de los jefes vivos, Fernando Vaca Narvaja, está en Bariloche, como presidente del Tren Patagónco, que depende del Gobierno de Río Negro, a cargo de Alberto Weretilneck.

Luego despejarán la esquina para que, a las 19, desfilen los grupos kirchneristas aunque, en los detalles más sutiles, no todos tienen un nivel absoluto de adhesión. Algunos desempolvan la categoría que acuñó Luis DElía para decir que no hacen «kirchnerismo bobo».

Así y todo, es el acto K. De hecho, en los afiches de convocatoria, firman el Movimiento Evita de Emilio Pérsico; Kolina de Alicia Kirchner; la Tupac Amaru de Milagro Sala; el Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella y Octubres de Gastón Harispe. Todos grupos abiertamente kirchneristas.

Otros grupos, con menor presencia, son «Negros de Mierda»; el Centro Cultural y Político Néstor Kirchner; la agrupación metalúrgica Felipe Vallese; el Espacio Histórico Sabino Navarro y la agrupación Norma Arrostito. Estará, además, la histórica «Tina» Carrión.

El rasgo de acto filo K lo dará, a su vez, la presencia de al menos dos diputados nacionales que lograron su banca integrando la boleta del FpV, encabezada en el tramo presidencial por Cristina de Kirchner.

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