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Por el cepo, fuga de capitales se redujo a un 20% durante 2012

El Banco Central informará hoy que el tamaño de la fuga de capitales llegó a reducirse el año pasado a un 20%. Está ahora al menor nivel en seis años. Y que incluso el último trimestre de 2012 habrá mostrado, en este contexto de escasez de dólares, un "exótico" ingreso de divisas que quedará registrado como récord en una larga serie de 32 trimestres.

No habrá mucha magia detrás de la cifra: el cepo cambiario instalado desde fines de 2011 por el Gobierno, exacerbado a mitad del año pasado, redujo a cero la compra de dólares de los ahorristas para atesoramiento. Y el Central sólo debió preocuparse en estos últimos meses por barrenar la salida de divisas que provocan el turismo de los argentinos en el exterior y el limitadísimo giro de dividendos de algunas empresas a sus casas matrices.

La cifra definitiva que dará el organismo para todo 2012 se ubicará entre los u$s 3.500 y los u$s 4.500 millones. Esta llamada "formación de activos externos del sector privado" representará apenas una quinta parte de los u$s 21.500 millones que había reportado la 'economía sin corralito' de 2011. "Dado el cepo, el dato ya no parece muy relevante. Debería ser bajo", descontaba ayer Diego Chameides, de la consultora Quantum Finanzas.

En consultoras y bancos consideran que la desconfianza que antes se reflejaba en esta enorme fuga de capitales del mercado cambiario debe leerse, ahora, en otro indicador: la mayor propensión que muestran los ahorristas para quedarse hoy con su dinero en efectivo y fuera del banco. En buena parte, precisamente, para acudir al mercado paralelo y resguardar los ahorros ante futuras devaluaciones en el mercado.

En los últimos doce meses, estos billetes en poder del público crecieron cerca de un 40% y la brecha del dólar paralelo sobre el oficial se disparó, en el mismo período, del 10% al 55%. Significa, para algunos banqueros, que actualmente una gran parte de la creación de dinero que hace el BCRA por la expansión monetaria se queda en los bolsillos de la gente. El efecto sobre la economía local puede ser similar al que produce en ella una fuga de capitales, porque impide a las entidades financieras ampliar su capacidad prestable y generar dinero secundario.

Producto de esta mayor desconfianza el blue llegó a cotizar el martes a $ 7,81. Y en las cuevas de la city, consultoras privadas y bancos locales ya arriesgan que podría ubicarse entre los $ 9 y los $ 12 hacia fin de año.

"Todavía el Central tiene poder de fuego en el mercado cambiario. Consideramos que la brecha entre el informal y el oficial podría mantenerse en el 50%. Pero eso sucedería sólo suponiendo que el fallo de la Justicia en Nueva York resultara favorable para la Argentina; o que el Gobierno decidiera no acelerar el gasto público durante este año electoral. Cada uno puede juzgar si estos supuestos son acertados o no", comentó un consultor.

Con un tipo de cambio oficial a $ 6 para diciembre de 2013, como el que ya pronosticó el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, una brecha del 50% equivaldría a pensar en un blue de apenas $ 9. Pero si éste, en cambio, llegara a dispararse hasta los $ 12, como ya se animan a pronosticar algunos operadores en la city, su distancia con el oficial podría llegar a ser del 100%.

La desconfianza también puede percibirse en la salida de depósitos que todavía sufren los bancos. Y que en el sector ya estiman que superó, en lo que va del año, los u$s 700 millones.

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