Por u$s 9.700 M Telefónica se quedó con brasileña Vivo

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Lisboa - Finalmente, Portugal Telecom (PT) vendió ayer a Telefónica su participación del 30% en la brasileña Vivo, por un monto de 7.500 millones de euros (unos u$s 9.700 millones). El acuerdo llegó tras una serie de «duras, difíciles, complejas, largas y hasta violentas» negociaciones, según el presidente de su consejo administrativo, Henrique Granadeiro. El presidente ejecutivo de PT, Zeinal Bava, coincidió: «Fueron casi 100 días de un proceso de negociación complejo».

En forma simultánea, PT anunció que tomaba una participación del 22,38% en otro operador telefónico brasileño, Oi, por un monto de 3.700 millones de euros (u$s 4.800 millones), con lo que cumple con su objetivo de mantenerse en el mercado del gigante sudamericano. Según indicó Telefónica en un comunicado, el acuerdo entre el grupo español y PT concierne la adquisición del «50% de las acciones de Brasilcel», el holding que controla el 60% de Vivo.

Hasta ahora Telefónica poseía el 50% de Brasilcel y Portugal Telecom, el otro 50%. El consejo de administración de Portugal Telecom, reunido ayer en Lisboa, aprobó la venta, anunció la compañía lusa en un comunicado. El acuerdo significa el final de un largo combate de Telefónica, que deseaba desde hacía años tomar el control total de Vivo, al no conformarse ya con una cogestión.

Al lanzar una primera oferta, el 6 de mayo, por 5.700 millones de euros -muy por debajo del valor de Vivo según el mercado-, Telefónica no esperaba una oposición tan fuerte de su socio portugués, así como tampoco el carácter político que tomaría la operación. Es que no sólo PT rechazó la oferta por estimar que Vivo era un «activo esencial», sino que el 30 de junio, el Estado portugués hizo uso de sus derechos especiales en el grupo luso (bajo la forma de una acción de oro) para vetar la venta. En aquel entonces la oferta ya había sido mejorada en dos oportunidades hasta alcanzar los 7.150 millones de euros, una cifra que había convencido a los accionistas de PT, que votaron en un 73,9% a favor de la venta de Vivo en una asamblea general.

El Gobierno portugués dijo actuar para «defender los intereses estratégicos de Portugal y de Portugal Telecom», según el primer ministro, José Sócrates, pero la Corte Europea de Justicia (CEJ) consideró pocos días más tarde, el 8 de julio, que ese derecho de veto no se justificaba. Tras la decisión de la CEJ, el ejecutivo portugués se había comprometido a «buscar soluciones que preserven los intereses nacionales». Sócrates calificó ayer de «excelente» el acuerdo concluido entre PT y Telefónica, y dijo que la administración del grupo luso «salvaguardó lo que era esencial: la dimensión internacional de PT, la escala de PT y la presencia de PT en un mercado tan importante como el brasileño».

En la Bolsa de Lisboa, la cotización de las acciones de Portugal Telecom cerró con un alza del 2,81%, a 8,53 euros, tras haberse disparado al 6% a media tarde tras el anuncio. En la Bolsa de Madrid, las acciones de Telefónica ganaron el 0,71%, a 17,005 euros, en un mercado en muy leve baja del 0,01%. A su vez, las acciones de Vivo registraban un fuerte avance en la primera mitad de la sesión de la Bolsa de San Pablo, con suba del 10,67%, a 107,9 reales (u$s 66,99) para los títulos ordinarios y el 4,9%, a 48,6 reales (u$s 27,47) para los preferenciales .

Agencias EFE, DPA y AFP

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