1 de diciembre 2016 - 00:00

Premio Cervantes a Eduardo Mendoza

El autor de “La ciudad de los prodigios” es dueño de una prosa rica e ingeniosa, y ha sabido conjugar el favor popular con la aprobación de la crítica.

Mendoza. El ganador del Cervantes es escritor, intérprete y periodista.
Mendoza. El ganador del Cervantes es escritor, intérprete y periodista.
El español Eduardo Mendoza fue distinguido ayer con el premio Cervantes, el Nobel de las letras hispanas, al que el autor definió como "el final de un trayecto". "Lo considero un poco el final de un trayecto, cierra un ciclo. Es un premio que viene a decir que la cosa al final ha salido bien", dijo el autor de 73 años en una rueda de prensa en Londres, pocas horas después de saberse premiado. Mendoza, que vive a caballo entre Londres y Barcelona, explicó que se había enterado del premio en plena calle al recibir la llamada de un número desconocido. "Me he llevado un susto. Me he dicho 'madre mía, qué apuro, y no está Carmen Balcells'", afirmó en referencia a su agente literaria, consejera y amiga fallecida hace poco más de un año.

El prolífico autor de la "Ciudad de los prodigios" resultó ganador por mayoría gracias a una literatura "llena de sutilezas e ironía", según el ministro de Cultura Iñigo Méndez de Vigo al anunciar el premio. "Con la publicación, en 1975, de 'La verdad sobre el caso Savolta', inaugura una nueva etapa de la narrativa española en la que se devolvió al lector el goce por el relato y el interés por la historia que se cuenta, que ha mantenido a lo largo de su brillante carrera como novelista", agregó el funcionario. El Cervantes, creado en 1975 y dotado con 125.000 euros (133.000 dólares), vuelve de nuevo a España, tras haber sido entregado al novelista mexicano Fernando del Paso en 2015.

La aparición "repentina" en 1975 de este escritor de 32 años procedente del mundo de la traducción con "La verdad sobre el caso Savolta", representó uno de los "hitos de la historia de la novela española", dijo el presidente del jurado, Pedro Álvarez de Miranda. Por esos tiempos, recordó, la novela española estaba tratando aún de recuperarse del "boom latinoamericano", y esta obra puso a "la novela española a la altura de la novela" de ultramar.

Para el jurado "Eduardo Mendoza, en la estela de la mejor tradición cervantina, posee una lengua literaria llena de sutilezas e ironía, algo que el gran público y la crítica siempre supieron reconocer, además de su extraordinaria proyección internacional".

Reconocido dentro y fuera de España, el escritor cree que este tipo de premios sirven para "hacer balance": "Llega un momento en que por razones biológicas, y personales, uno ha de pensar en retirarse. Quizás tendría que hacerlo, ahora que he ganado la Champions", bromeó.

Hijo de un fiscal y abogado de formación, profesión que también ejerció durante algunos años, en 1973 Mendoza se trasladó a Nueva York para trabajar como traductor en la ONU, dos años antes de publicar su primera obra. "La verdad sobre el caso Savolta" traza un retrato de la luchas sindicales de principios del siglo XX en la Barcelona de la época, y es considerada la primera novela de la transición democrática en España, tras la muerte de Francisco Franco ese mismo 1975.

Tras diez años en Nueva York, donde inclusive llegó a ser intérprete en una entrevista entre el entonces jefe del Gobierno español, Felipe González, y el presidente estadounidense Ronald Reagan, Mendoza regresó a Barcelona, y en 1986 publicó "La ciudad de los prodigios", considerada su obra cumbre. Admirador de Cervantes y de Pío Baroja, este escritor tímido, de pelo y bigote canos, incursionó también en la prensa con columnas de opinión en El País, donde publicó una historia por entregas sobre un extraterrestre en la Barcelona previa a los Juegos Olímpicos de 1992, que luego recogió en el libro "Sin noticias de Gurb".

"'Sin noticias de Gurb' me convirtió en un escritor de humor. Es difícil, para bien o mal, encontrarse a alguien que no conozca el libro en España", aseguró ayer, reivindicando el humor en la gran literatura: "Siempre se ha pensado que la novela, para ser buena, tenía que ser dramática, y era inútil recordar que El Quijote, el Lazarillo de Tormes, las obras de Quevedo o en las de Dickens, hay humor".

Mendoza ha publicado 15 novelas, dos libros de relatos, ensayos y obras de teatro, y ha ganado entre otros el Premio de la Crítica por "La verdad sobre el caso Savolta" y el Planeta por la novela "Riña de gatos. Madrid 1936". Mendoza se ganó a miles de lectores con títulos como "El misterio de la cripta embrujada" (1979), "El laberinto de las aceitunas" (1982) o "La aventura del tocador de señoras" (2011), que narran las aventuras de un peculiar personaje que sale del manicomio para investigar descabellados casos. En 2015, volvió a resucitarlo en "El secreto de la modelo extraviada", su obra más reciente.

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