9 de julio 2018 - 22:06

Presión sobre Pacto tensa anuncios de inversiones

• EMPRESAS ADVIERTEN SOBRE "CONSECUENCIAS" SI PROVINCIAS INSISTEN CON POSTERGAR BAJA IMPOSITIVA
Por caso, directivos de General Motors remarcaron que inversión de u$s500 M anunciada en 2017 contempló baja en impuestos definida en Consenso Fiscal y reclamaron menor presión tributaria.

Desarrollo. La planta automotriz de Santa Fe tiene prevista una inversión para fabricar un nuevo modelo.
Desarrollo. La planta automotriz de Santa Fe tiene prevista una inversión para fabricar un nuevo modelo.
La discusión instalada por los gobernadores peronistas en pos de un posible freno a la reducción de impuestos provinciales acordada en el Pacto Fiscal para compensar la pérdida de recursos que sufrirán tras el acuerdo con el FMI llegó a la agenda de las empresas, que temen un impacto negativo en anuncios de inversión ya oficializados.

"Estamos escuchando a provincias que piden postergar la reforma fiscal. Creemos que sería perjudicial para el sector y para los proyectos de inversión que se están analizando y ejecutando. La reforma fue muy bien recibida en nuestra casa matriz, pero queremos que se aplique por el bien del país, porque hay inversiones atadas", dijo, por caso, a Ámbito Financiero Federico Ovejero, vicepresidente de la filial argentina de la automotriz General Motors (GM). Y advirtió que si las provincias no bajan impuestos, "lo que ganan por un lado lo pueden perder por el otro".

A finales de 2017, el presidente de GM Internacional, Barry Engle, y el CEO para el Mercosur, Carlos Zarlenga, anunciaron a Mauricio Macri la inversión de u$s500 millones (u$s300 millones de inversión directa y u$s200 millones para desarrollo de autopartistas) para desarrollar un nuevo vehículo en el complejo de Rosario, en Santa Fe.

"Esta era una inversión que estaba destinada a Brasil y logramos traerla con esfuerzo a Argentina. Demostramos a la casa matriz que era mejor negocio que ampliar una planta en Brasil contemplando las rebajas impositivas de la reforma fiscal", agregó Ovejero.

En rigor, desde despachos santafesinos funcionarios cercanos al gobernador socialista Miguel Lifschitz manifestaron que "GM está alcanzada por los beneficios de la promoción industrial, razón por la cual no paga Ingresos Brutos (IIBB) en Santa Fe".

Ovejero confirmó este escenario, aunque sí remarcó que un retoque en materia tributaria en el Acuerdo de Consenso Fiscal podría afectar indirectamente los negocios de la firma y la futura inversión.

En este marco, señaló que "si bien el tema es muy reciente" ya empezaron las conversaciones con diferentes actores para que "entiendan que puede tener consecuencias" un freezer a la reducción paulatina de tributos provinciales (especialmente IIBB) que plantea el Pacto Fiscal.

El acuerdo que firmaron todas las provincias (no estuvo en la mesa San Luis del peronista Alberto Rodríguez Saá, y luego se bajó La Pampa, del también justicialista Carlos Verna) con el Gobierno nacional incluye, entre otros puntos, una reducción paulatina de impuestos provinciales con lupa en el sector industrial, que deberá quedar exento de IIBB para 2022. Tras los cimbronazos económicos, la llegada del FMI traerá aparejado un recorte de envíos a las provincias en obras y en fondos discrecionales. Por eso, algunos gobernadores salieron a marcar el terreno: una reducción de IIBB, principal fuente de recaudación de los distritos, podría comprometer las cuentas, más si se contempla un escenario de caída del consumo, como se prevé tras la nueva disparada de la inflación.

Sin embargo, en el Gobierno nacional dieron señales la semana pasada sobre sus intenciones de respetar el acuerdo y no dar el brazo a torcer en su cruzada de reducir la presión impositiva a las empresas. En el medio: una discusión más amplia sobre Presupuesto 2019, recorte de subsidios nacionales a Buenos Aires y CABA para servicios públicos y especificación sobre qué remesas que no se deberían recortar, si se mencionan los principales ejes que plantean las provincias en diferentes ágoras.

En este sentido, el directivo de GM afirmó que "ni bien asumió Cambiemos se planteó la tremenda carga impositiva del sector, donde alrededor del 55% del valor de un auto son impuestos". "De cada dos autos que se venden, uno va a impuestos", añadió Ovejero.

La automotriz plantea que para abrir nuevos mercados se necesita más competitividad. Y además de los tributos plantearon la armonización normativa con Brasil y la eliminación de trabas aduaneras. Temas que trasladaron al ministro de Producción, Dante Sica, sobre quien se mostraron optimistas "porque conoce la realidad del sector". Ovejero comentó además que buscará reunirse con funcionarios del gobierno de Santa Fe. Y destacó el avance que están teniendo en cuanto a la reactivación del Puerto de Rosario para operar un mayor flujo de autos y piezas desde esa terminal, lo que le dará una ventaja competitiva.

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