17 de mayo 2011 - 00:12

Prevén que el independentismo vasco dará un salto electoral

• Encuestas marcan un sólido avance en elección municipal del domingo.
• De la mano de Zapatero, el PSOE se hunde en España

La decisión de la Justicia española de habilitar a la coalición independentista vasca Bildu derivó la semana pasada en manifestaciones de protesta de sectores que le atribuyen una cercanía con el entorno de ETA.
La decisión de la Justicia española de habilitar a la coalición independentista vasca Bildu derivó la semana pasada en manifestaciones de protesta de sectores que le atribuyen una cercanía con el entorno de ETA.
Madrid - El nacionalismo independentista vasco podría dar un significativo golpe de efecto el domingo, de acuerdo con encuestas que ubican al partido Bildu en el tercer lugar en las elecciones municipales. Bildu alcanzaría un 18,5% de los votos en el estratégico País Vasco, cosechando parte del apoyo radical que anteriormente sufragaba por la hoy proscripta Batasuna y sus sucedáneos, lo que significaría otro motivo de preocupación para el débil José Luis Rodríguez Zapatero.

La formación independentista Bildu está integrada por Eusko Altartasuna (EA), un partido socialdemócrata que desde 2000 adquirió un sesgo más antiespañolista, y Alternatiba, escisión de la Izquierda Unida vasca. Su participación en las elecciones del próximo 22 de mayo había sido vetada por el Gobierno de Zapatero y por un fallo del Tribunal Supremo, pero una decisión de última instancia del Tribunal Constitucional entendió que el frente electoral no tenía vínculos con el terrorismo de ETA como sostenía el Ejecutivo y el conservador Partido Popular, entre otros. En cambio, la Justicia sí anuló la participación del partido Sortu, prorrogando la proscripción al denominado mundo «abertzale» (radical) más puro, vigente desde 2002.

Bildu lograría ser la tercera fuerza más votada en Euskadi (País Vasco) y accedería a varias alcaldías de ciudades pequeñas y algunas medianas, en un resultado que dejaría en incómoda situación a la alianza de Gobierno entre socialistas del PSOE y conservadores del Partido Popular (PP), que en 2009 logró dejar atrás tres décadas de Gobierno del Partido Nacionalista Vasco (PNV, centro), con los «abertzales» proscriptos.

Una encuesta de la firma Metroscopía para el diario El País (afín al PSOE) señaló que el PNV alcanzaría el 31,5% de los votos, contra el 21,8% del PSOE, el 18,5% de Bildu y el 15,7% del PP, que quedaría bastante rezagado. En las elecciones a las juntas generales (órganos legislativos provinciales vascos) en Álava, Guipuzcoa y Vizcaya, Bildu obtendría el 14,9%, situándose como cuarta fuerza, tras el PNV (35%), el PSOE (24%) y el PP (16,1%).

Nacionalistas

Además, según una encuesta publicada por El Mundo y realizada por Sigma Dos, en las elecciones autonómicas de la vecina región de Navarra (el País Vasco no celebra ahora comicios para gobernador de la comunidad autónoma), Bildu entraría en el Parlamento regional con tres escaños. La coalición obtendría un respaldo del 5,4% de los sufragios y se convertiría en la quinta fuerza en esa región, tras Unión del Pueblo Navarro (UPN, 35,5%), Nafarroa Bai (NaBai -incluye al PNV-, 19,3%), PSOE (17,8%) y PP (11,4%). De esta forma, sumados otros partidos menores, las fuerzas nacionalistas vascas en Navarra se acercarían al 30% de los sufragios, pero el Gobierno autonómico quedaría para la alianza UPN-PP.

En 2002, la Justicia española dispuso la ilegalidad de Batasuna por considerarla parte del entramado de ETA, a la vez que el PSOE y el PP, bajo el Gobierno de José María Aznar, impulsaron una nueva ley de Partidos Políticos, aún vigente, que obliga a todas las propuestas electorales a condenar al terrorismo.

El espacio considerado afín a ETA logró sortear la proscripción en algunos comicios con la presentación bajo diferentes sellos partidarios o llamando al voto nulo que, por ejemplo en 2003, representó el 10% del escrutinio.

El 18,5% que marcan las encuestas no debe ser asimilado por entero al independentismo radical (que supo sacar en el pasado dicho un porcentaje similar), dado que Eusko Altartasuna es un partido que no perteneció a ese enfoque y durante más de una década obtuvo cerca del 30% de los apoyos en la provincia de Gipuzkoa. De confirmarse los resultados que predicen las encuestas, el Gobierno regional que preside el socialista Patxi López quedaría en situación incómoda, dado que el PSOE se ubicaría como segunda fuerza, a muy poca distancia de los independentistas.

A ello se sumaría que el resultado de las elecciones del domingo se anuncia como catastrófico para el Gobierno de Zapatero. El oficialismo perdería uno de sus bastiones históricos, Castilla-La Mancha (sur de Madrid), a manos de la ascendente conservadora Dolores de Cospedal. Incluso podría caer en su bastión inexpugnable hasta ahora, Extremadura, la región más pobre de España.

El PSOE también cedería Barcelona, su principal Gobierno municipal, ante el ascenso del nacionalismo catalán moderado Convergencia y Unión. Además de renovarse todos los municipios, las comunidades autónomas eligen presidente, excepto Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía, cuatro de las seis más importantes, junto a Valencia y Madrid.

Con el escenario anunciado, Zapatero quedaría aún más debilitado de lo que está para encarar el último tramo de su mandato, de cara a la peor crisis económica de España en más de quince años.

Agencias DPA y EFE, y Ámbito Financiero

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