Así lo vaticinó Rodrigo Maia, del derechista partido Demócratas (DEM), quien dijo que el mandatario interino sería quien podría vencer a Luiz Inácio Lula da Silva en una eventual segunda vuelta.
"Si Michel fuera confirmado presidente (tras el juicio político a Dilma Rousseff) y si su Gobierno llega a un 50% de 'muy bien' y 'bien' en las encuestas, él será el candidato de nuestro sector, guste o no guste", dijo Maia, diputado por Río de Janeiro. "En ese caso, hay una fuerte tendencia para ir al segundo turno y ganarle a Lula...", añadió.
Pero Temer no da indicios de ceder al inicio del "operativo clamor". "Reitero, una vez más, que sólo me corresponde el deber constitucional de completar el mandato presidencial, si el Senado Federal lo decide así...", señaló en un comunicado publicado en la web de la Presidencia.
"No pienso disputar la reelección", agregó el mandatario interino, elegido en los comicios de 2014 como vicepresidente de Rousseff, actualmente suspendida del cargo por seis meses en el marco de un juicio político.
El Senado brasileño debe decidir en las próximas semanas si destituye definitivamente a Rousseff. El inicio del juicio está previsto para el 29 de agosto y podría durar una semana, según comunicó el sábado la Suprema Corte de Justicia de Brasil.
En el caso de que Rousseff sea destituida, Temer permanecería en la jefatura de Estado hasta 2018.
Se espera que el próximo viernes 29 el Senado realice una primera votación sobre el juicio político, en la que bastará una mayoría simple de 41 sobre un total de 81 miembros para que el caso llegue a una segunda y definitiva, antes de una semana. En ese caso, harán falta 54 sufragios (dos tercios) para su remoción definitiva, un resultado que los observadores consideran ya inevitable.
| Agencias DPA y Brasil247, |
y Ámbito Financiero


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