Las caras largas lo dicen todo. Sudáfrica batió 27-6 a Los Pumas, que cumplieron dentro de sus posibilidades. Hubo puntos destacables pese a la derrota.
La tristeza por la caída fue grande, sin embargo todos muestran señales de satisfacción. Nadie se reprocha nada, pese a haber perdido. Fue ante un rival superior, que no logró el objetivo que se planteó: el punto bonus. El resultado final, 27-6, se ajustó al desarrollo. No obstante, Argentina dio un paso hacia adelante: jugó de igual a igual ante uno de los mejores seleccionados del mundo y logró mantener el ritmo de juego. Los Pumas se marcharon de Ciudad del Cabo con la cabeza alta y con la certeza de que hay que seguir por este camino.
«En esta competencia de máximo nivel, cada imprecisión se paga en puntos en contra, y teniendo en cuenta que a nosotros nos cuesta marcar y se nos hace muy difícil recuperarnos», dijo el head-coach, Santiago Phelan. Y añadió: «Estoy muy conforme con la obtención de la pelota; en el line estuvimos muy bien, a pesar de que al final perdimos dos posesiones, fue una plataforma de juego importante que nos permitió lastimar con el maul».
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