24 de marzo 2011 - 00:00

Primera bomba en siete años en Jerusalén dejó una muerta y 39 heridos

Paramédicos intentan auxiliar a uno de los heridos por el atentado de ayer en Jerusalén. Barack Obama reivindicó el derecho de Israel a defenderse de los terroristas.
Paramédicos intentan auxiliar a uno de los heridos por el atentado de ayer en Jerusalén. Barack Obama reivindicó el derecho de Israel a defenderse de los terroristas.
Jerusalén - Una israelí murió y al menos otras treinta y nueve personas resultaron heridas ayer en un atentado terrorista en Jerusalén, el primero con bomba desde 2004 en la ciudad y que coincide con una escalada de violencia en los últimos días en la Franja de Gaza.

La explosión se produjo en una de las entradas de Jerusalén, entre la estación central de autobuses de la ciudad y el principal centro de congresos, en una zona de tránsito masivo a cualquier hora del día.

«Un bolso con una carga de entre uno y dos kilos estalló fuera de un autobús», dijo el ministro israelí de Seguridad Interior, Itzhak Aharonovich.

La explosión liberó una gran cantidad de bolas de acero que habían sido adosadas al material explosivo, que fue abandonado en un bolso junto a una parada de autobús y una cabina telefónica.

Una mujer ingresó muerta a uno de los hospitales de la ciudad, y otros dos heridos siguen en estado grave. El resto tiene heridas leves.

La víctima mortal es una mujer de 59 años que probablemente estuvo cerca de la detonación del artefacto, porque, según explicó el director del Maguen David Adom (equivalente a la Cruz Roja), Eli Bin, al explotar la bomba en una zona abierta la onda se dispersó, por lo que no causó más muertos.

Yishai Cohen, un joven ortodoxo de 21 años que estaba a unas decenas de metros del lugar, relató que vio a gente correr detrás de una persona con camisa roja justo después de la explosión, por considerar que había sido quien abandonó el bolso. Eso excluía la actuación de un terrorista suicida.

El portavoz de la Policía, Miki Rosenfeld, señaló que «ninguno de los heridos es sospechoso de estar detrás del ataque» y que quien colocó el bolso se fue antes de que detonara.

En medio de las labores de rescate, se comenzó a alertar de un nuevo atentado a menos de dos kilómetros de distancia, alarma que resultó ser falsa, pero que provocó una momentánea y masiva huida de ambulancias y patrullas hacia el otro escenario.

Los organismos israelíes de seguridad no tenían advertencias de un posible atentado como el de ayer, el primero con bomba desde 2004 y que se produjo a dos días del maratón de Jerusalén, un evento para el que se ha preparado un considerable dispositivo policial.

Entre 2008 y 2009 se registraron tres atentados terroristas en la parte judía de la ciudad, uno con armas automáticas en un seminario rabínico -que dejó ocho muertos- y otros dos con excavadoras que terminaron con cuatro víctimas fatales.

El pasado día 11, cinco miembros de una familia israelí, entre ellos dos niños y un bebé, fueron asesinados a puñaladas en el asentamiento judío de Itamar, en Cisjordania.

«Siento que estamos ante una nueva situación cada vez más grave. Lo que ocurrió en Itamar, hoy aquí, el frente del sur en Gaza. No hay duda de que la situación se está deteriorando; yo espero que se corrija porque si no tendremos que actuar», señaló junto al lugar del atentado el ministro del Interior, Eli Yishai.

Ninguna organización asumió la autoría del ataque, pero grupos de la Franja de Gaza como Yihad Islámica y los comités populares de resistencia lo describen como «una respuesta natural a los crímenes del enemigo».

«Es un claro y potente mensaje a Israel de que sus crímenes no van a poder romper la resistencia», señaló Abu Ahmed, portavoz del grupo islamista.

El Ejército israelí y los terroristas palestinos están enfrentados desde hace cinco días en una nueva espiral de violencia desatada por el disparo de cohetes desde Gaza hacia zonas pobladas por civiles en Israel, que el martes dejaron ocho palestinos muertos: cinco civiles -entre ellos dos menores- y tres combatientes de Yihad.

El máximo dirigente de la Autoridad Palestina (AP), el presidente Mahmud Abás, condenó el atentado y también recordó a las víctimas en Gaza de los bombardeos israelíes.

Las condenas se hicieron oír en todo el mundo. El presidente de EE.UU., Barack Obama, repudió «en los términos más fuertes posibles» el atentado.

«Condeno en los términos más fuertes posibles el ataque con bomba que se produjo en Jerusalén, así como los misiles y morteros disparados desde Gaza en los últimos días», dijo el presidente en un comunicado difundido por la Casa Blanca. «Nunca hay justificación posible para el terrorismo», remató.

Agencias EFE, Reuters y DPA 

Dejá tu comentario