10 de diciembre 2008 - 00:00

Primera crisis para Obama: arrestaron al gobernador de su estado

La foto, de abril del año pasado, muestra al gobernador de Illinois, el ayer arrestado Rod Blagojevich (izquierda), junto al entonces precandidato presidencial demócrata, Barack Obama, y al alcalde de Chicago, Richard Delay (derecha). Los tres pujaban por que se entregaran a esa ciudad los Juegos Olímpicos de 2016.
La foto, de abril del año pasado, muestra al gobernador de Illinois, el ayer arrestado Rod Blagojevich (izquierda), junto al entonces precandidato presidencial demócrata, Barack Obama, y al alcalde de Chicago, Richard Delay (derecha). Los tres pujaban por que se entregaran a esa ciudad los Juegos Olímpicos de 2016.
Washington - Barack Obama se vio ayer complicado por una primera y seria crisis política, cuando fue detenido Rod Blagoje-vich, gobernador de Illinois, acusado de buscar vender la banca en el Senado que dejó vacante el presidente electo.

El fiscal Patrick J. Fitzgerald dijo que Blagojevich le puso «cartel de venta» a la banca y utilizó otros mecanismos extorsivos, con el fin de obtener beneficios por hasta u$s 2,5 millones para él mismo o su aparato político.

La detención de Blagojevich y de su jefe de Gabinete, John Harris, que quedaron libres bajo una fianza de 4.500 dólares, provocó un terremoto político. En una rápida reacción, el propio Obama y su entorno se apresuraron a tomar distancia del gobernador (ver pág. 19).

En la acusación presentada por el fiscal federal del distrito norte de Illinois y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Chicago, se detalla que el gobernador también fue acusado de haber recibido sobornos y de haber extorsionado al diario Chicago Tribune, un medio crítico de enorme influencia en Illinois.

«Es increíble que el gobernador Blagojevich haya puesto un cartel de venta al nombramiento del sucesor de Obama», dijo el fiscal. «Además, es increíble que se haya involucrado personalmente en esquemas ilegales con la urgencia de un vendedor que necesita cumplir con sus metas anuales», agregó.

En el caso del Chicago Tribune, el gobernador habría exigido el despido de algunos periodistas que lo criticaban a cambio de autorizar la venta del estadio deportivo de los Chicago Cubs, imprescindible para una empresa que se declaró en convocatoria de acreedores el lunes.

Acusación

En la acusación se señala que la meta del gobernador era recaudar por lo menos u$s 2,5 millones en contribuciones antes de fin de año, para evitar la nueva ley sobre ética estadual.

Las acusaciones surgieron de conversaciones telefónicas grabadas, con autorización de un juez, desde el momento en que Obama renunció a su escaño, tras la elección del 4 de noviembre. Micrófonos colocados en el cuartel de campaña del gobernador y en su teléfono permitieron grabarlo cuando dijo que la designación del sustituto de Obama, que es su potestad legal, era «oro» y él no estaba dispuesto a formular el nombramiento «a cambio de nada».

Según la acusación, el gobernador buscaba «beneficios financieros o de otro tipo», para provecho propio o de su esposa Patti, a quien quería sentar en el consejo de administración de una empresa o en funciones de lobby a cambio de fuertes sumas de dinero. El letrado indicó que en las grabaciones habría quedado en evidencia que el gobernador «no estaba preocupado por la ilegalidad de sus actos, sino con la posibilidad de que lo engañaran».

Fitzgerald aseguró que Blagojevich consideró a dos posibles candidatos, que no se nombran en la acusación, dispuestos a pagar entre medio y un millón de dólares por el escaño, «pero el dinero lo quería por adelantado».

Otros de los beneficios que buscaba el gobernador en el futuro gobierno de Obama, según la acusación, era ser designado secretario de Salud y Servicios Humanos, secretario de Energía o una embajada. Fitzgerald dijo que el presidente electo Obama no está relacionado ni tenía conocimiento de la maniobra.

El abogado de Blagojevich, Sheldon Soroski, dijo que el gobernador «está muy sorprendido y ciertamente cree que no hizo nada ilegal». El vicegobernador Pat Quinn dijo que Blagojevich debería dar un paso al costado, por lo menos temporalmente, mientras políticos demócratas y republicanos buscan impulsar un juicio político en la Cámara de Representantes estadual.

En tanto, Robert Grant, agente del FBI encargado del caso, aseguró que cuando los efectivos se apersonaron en el domicilio de Blagojevich para detenerlo, éste dijo: ¿Es una broma?

Agencias DPA, EFE, AFP, Reuters

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