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PRO defiende territorio por el segundo puesto
La semana pasada ya fue Gabriela Michetti -que ayer buscó votos en una tenida con blogueros y youtubers- quien apuntó contra el exintendente de Tigre asegurando que el combo Cambiemos dará pelea en segunda vuelta con Daniel Scioli. También el jefe de campaña de Macri, Marcos Peña, durante el fin de semana enfrentó a ese rival.
Ayer renovaron las críticas, entre otros, Patricia Bullrich -primera candidata a diputada nacional por el distrito porteño-, el santafesino Carlos Reutemann y la propia Elisa Carrió.
Bullrich acusó a Massa de ser un "topo del kirchnerismo para atacar" al frente Cambiemos.
La candidata a diputada nacional dijo que el postulante de UNA "es un infiltrado del kirchnerismo" y que "no le importa su candidatura presidencial", porque "lo único que está haciendo es jugar para Scioli".
Para Reutemann, "la dispersión debilita el cambio" que, según él, "Massa, por la posición que está tomando, es funcional al camino de la continuidad que propone Scioli, pero es imposible que Massa achique la diferencia de las PASO con Macri, porque el único que representa a los votantes que quieren un cambio es Macri".
Para Carrió, en cambio, Massa y Aníbal Fernández "en sus intereses son socios".
Como sea, el macrismo avanza contra el candidato de UNA, ante la idea de que pudiera subir en votos y acercarse a pelearle el segundo renglón en las elecciones del próximo 25 de octubre, donde cree Cambiemos que quedará en una posición que le permita competir en segunda ronda.
La pelea tiene su costado polémico, ya que muchos dentro de Cambiemos piensan que si efectivamente Macri accede a disputar un balotaje contra Scioli, debería seducir en esa instancia a los electores que optaron en primera vuelta por Massa, y a la inversa si el exintendente de Tigre remontara sus chances, lo cual será más complicado si la campaña entre ellos sigue subiendo de tono.

