13 de enero 2011 - 00:00

PRO insistirá en marzo con ley de boleta única

Mauricio Macri ayer al mediodía en el almuerzo de la colonia infantil de vacaciones que funciona en el Parque Roca de la Ciudad de Buenos Aires.
Mauricio Macri ayer al mediodía en el almuerzo de la colonia infantil de vacaciones que funciona en el Parque Roca de la Ciudad de Buenos Aires.
El macrismo, en vacaciones, prepara ya un paquete de normas que piensa podrá incluir en la agenda legislativa no bien comience el ciclo de sesiones ordinarias, el 1 de marzo. Siempre pensando que antes que todo logrará juntar votos para aprobar el Presupuesto 2011, proyecto que fracasó en diciembre y para el cual regresarán a las bancas hacia fines del mes próximo.

Cuando Mauricio Macri abra el período legislativo, calculan en el PRO que ya estará definido no sólo el calendario electoral sino a qué puesto se presentará el jefe de Gobierno para competir en los comicios de este año.

El oficialismo porteño piensa para ese momento reimpulsar el proyecto que integra la reforma electoral de la Ciudad de Buenos Aires, que impondría en los comicios la utilización de una boleta única.

En su momento, la idea fue lanzada por el macrista Federico Pinedo y también la animó Patricia Bullrich, de la Coalición Cívica, sobre la base de la iniciativa de Córdoba, provincia que junto con Santa Fe ya organizó ese sistema. Además, la Cámara Electoral se mostraría a favor de su implementación, pero el peronismo rechaza la papeleta.

En la Legislatura porteña, si bien las leyes electorales no vieron en 2010 la luz del recinto, el proyecto de utilizar una sola papeleta en el cuarto oscuro donde estén todas las ofertas tuvo un principio de acuerdo. Por ahora, el PRO y la Coalición Cívica juntarían los votos para imponerla, pero hay en los bloques que adhieren discusión sobre el formato. Para algunos, el modelo tendría que incluir todas las categorías electorales. En cambio, para otros debería haber distintas boletas para cada tipo de cargos que se disputan. En cualquiera de los dos casos el elector marcaría con una cruz su favorito, según explicó a este diario el titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Martín Ocampo, quien anunció que insistirá con la iniciativa.

En contra de la boleta única están quienes aseguran que su implementación sería imposible por la cantidad de partidos, por ejemplo en la Capital Federal, que se presentan a la elección, lo que derivaría en una tira de exagerada superficie para mostrar todas las opciones.

En ese sentido, ayer el senador porteño, Samuel Cabanchik, anunció también que volverá a presentar el proyecto para probar el uso de la boleta única en la elección nacional de octubre próximo, «al menos en la de senadores».

«En 2009 fuimos convocados a la Provincia de Córdoba para dar a conocer nuestra propuesta de boleta única. Felizmente se logró hacer un aporte importante para el modelo que finalmente adoptó la Legislatura de esa provincia y que implementó en las elecciones de ese mismo año sin ningún tipo de inconvenientes», remarcó Cabanchik.

En la Legislatura porteña, además del proyecto de boleta única, también se debatió sobre el voto electrónico, otra iniciativa que el PRO piensa desempolvar este año. Pero las leyes clave en ese sentido que necesita la Ciudad de Buenos Aires están referidas a un código electoral propio que la Ciudad no tiene y una norma de partidos políticos, que se vienen impulsando en el marco de una reforma que aún no ha logrado consenso como para ser debatida.

El macrismo, para defender su postura, resalta que la boleta única, por ejemplo, frena el efecto arrastre que se provoca cuando el elector toma una sola tira para todas las categorías y no intenta cortes.

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