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Profundizan la purga en el régimen chino
Bo Xilai, un hombre que quería volver a prácticas precámbricas del maoísmo, fue despojado de todos los cargos partidarios. Ayer se supo que el régimen acusa a su esposa por un asesinato.
«El camarada Bo Xilai es sospechoso de serias violaciones de la disciplina y el Comité Central del Partido Comunista Chino decidió suspender su participación en el Buró Político», explicó la agencia, usando una terminología habitualmente empleada en casos de corrupción.
A mediados de marzo, Bo Xilai, 62 años, fue destituido de sus funciones de secretario general del PCC del municipio autónomo de Chongqing (sudoeste), una megalópolis de 33 millones de habitantes.
El que fuera ministro de Comercio, considerado como un conservador del régimen que se opone a más apertura capitalista, cayó en una purga sintomática de las luchas internas a pocos meses de un traspaso de mando generacional.
La víspera de su cese como dirigente de Chongqing, el primer ministro Wen Jiabao advirtió que el bloqueo de las reformas políticas podía desembocar en un caos similar al de la Revolución Cultural, una gigantesca purga lanzada en 1966 por Mao Tse Tung contra sus adversarios acusados de seguir la «vía capitalista». En este caso, sería a la inversa.
Bo Xilai era desde 2007 uno de los 25 miembros del Buró Político del PCC, pero con el cese de su cargo en Chongqing perdió toda esperanza de acceder a la Comisión Permanente de esa instancia, la cúpula del poder chino, que reemplazará en el próximo otoño boreal a siete de sus nueve miembros.
La caída en desgracia de Bo Xilai se produjo después de que en febrero su exjefe de policía, Wang Lijun, conocido por sus severos métodos en una operación anticorrupción, se refugiara unas horas en un consulado de Estados Unidos, supuestamente para pedir asilo.
El escándalo se mantuvo rodeado de misterio hasta que el pasado mes Gran Bretaña pidió a China que reabriera la investigación sobre la muerte del empresario Neil Heywood en noviembre en Chongqing.
En un segundo despacho, China Nueva (Xinhua) anunció ayer que la esposa del dirigente, Gu Kailai, está siendo investigada por su presunta implicación en el homicidio del británico.
Gu Kailai ha sido «entregada a las autoridades judiciales» por el presunto homicidio de Neil Heywood, indicó China Nueva, que sostiene que Wang formuló acusaciones sobre la muerte de este empresario y asociado de Bo Xilai, cuando acudió al consulado norteamericano.
«Las autoridades policiales prestaron una gran atención al asunto y formaron un equipo para volver a investigar el caso», indicó Xinhua.
«Según los resultados de la investigación, Gu Kailai, esposa del camarada Bo Xilai, y su hijo estaban en buenos términos con Heywood. Sin embargo, tenían un conflicto por intereses económicos, que se intensificó», añadió.
«Según los resultados de la nueva investigación, las pruebas existentes indicaron que Heywood murió asesinado, y Gu Kailai y Zhang Xiaojun, un empleado de la casa de los Bo, son altamente sospechosos», apuntó la agencia.
No queda claro si la suspensión de Bo Xilai del Buró Político está vinculada a la muerte de Heywood. En cualquier caso, es el fin de la carrera política del hijo de Bo Yibo, uno de los primeros compañeros de armas de Mao, que cayó en desgracia y sufrió prisión y cárcel durante la Revolución Cultural (1966-76) pero a la muerte del «Gran Timonel» fue rehabilitado y se convirtió en uno de los hombres más poderosos de China.
Según analistas, Bo Xilai se enemistó con el ala liberal del PCC por haber lanzado una campaña contra la corrupción de gran envergadura. También se ganó enemigos al impulsar una moda «retro-revolucionaria», que incluyó el envío de funcionarios públicos a trabajar al campo (como en épocas de Mao), la imposición de cánticos revolucionarios en las empresas estatales y la difusión de programas televisivos patrióticos.
Agencias AFP y EFE


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