26 de abril 2010 - 00:00

Promesa del FMI: “Llegaremos a tiempo a salvar a Grecia”

El ministro de Finanzas griego, George Papaconstantinou, y el director de FMI, Dominique Strauss-Kahn, se mostraron optimistas respecto de una recuperación en Grecia.
El ministro de Finanzas griego, George Papaconstantinou, y el director de FMI, Dominique Strauss-Kahn, se mostraron optimistas respecto de una recuperación en Grecia.
Washington - El ministro de Finanzas de Grecia, George Papaconstantinou, afirmó ayer que el rescate llegará a tiempo para evitar la primera crisis de deuda soberana en la eurozona, mientras crecen las señales de que el paquete de 45.000 millones de euros (u$s 60.490 millones) tendría que ser mayor. El funcionario griego señaló que las negociaciones con el Fondo Monetario y socios europeos transcurrieron de buena forma y que confiaba en que Grecia se aseguraría ayuda en mayo para financiar su agobiante deuda pública (el próximo 19 de mayo Grecia tiene que pagar 8.500 millones de euros). Papaconstantinou también envió una advertencia a los inversores que han apostaban por un derrumbe de Grecia. «Todo lo que puedo decir es que perderán sus camisas», sostuvo. El viernes, el Gobierno heleno cedió ante la presión de los mercados financieros y solicitó fondos de la Unión Europea y el FMI, en lo que sería el primer rescate para un miembro de la zona euro en sus 11 años de vida. Desestimó las preocupaciones de que Alemania, que enfrenta una elección regional clave a comienzos de mayo, pueda bloquear un acuerdo de rescate que es enormemente impopular en la mayor economía de Europa. Incluso si es que hay retrasos en la obtención de la aprobación parlamentaria en algunos países europeos, el apoyo del FMI podría ir de la mano con créditos puente de naciones europeas que ya habían dado el visto bueno al acuerdo, dijo el ministro en una conferencia de prensa en el FMI.

Ayer Alemania había indicado claramente que podría decir que no, si Atenas no pone en marcha una «estricta política de rigor». «No estamos dispuestos a hacer un cheque en blanco», afirmó el ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle, a la televisión pública alemana y agregó que «sólo puede haber ayuda si no hay otros medios para estabilizar nuestra moneda común». «El hecho de que ni la Unión Europea ni el Gobierno (alemán) hayan tomado una decisión hasta el momento, significa que ésta podría ser positiva o negativa» en función de las medidas que tome Atenas, afirmó el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang SchTMuble, al dominical Bild am Sonntag. La Comisión Europea le dio la razón al indicar, por medio del portavoz de Olli Rehn, comisario europeo de Asuntos Económicos, que «cada Estado miembro tiene el poder de decir que no».

Por su parte, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, emitió un comunicado diciendo que aceleró las discusiones con Grecia y manifestó su confianza en la determinación de Grecia a reparar su economía. «Estoy confiado en que concluiremos las discusiones a tiempo para que Grecia cumpla con sus obligaciones», afirmó ayer.

Advertencia

Mientras, el ministro de Finanzas canadiense, Jim Flaherty, afirmó que el paquete terminaría siendo «mayor que lo mencionado previamente», pero declinó especificar las cantidades en discusión.

La ministra francesa de Economía y Finanzas, Christine Lagarde, afirmó, por su parte, que la ayuda que se negocia para Grecia no se abonará íntegramente de forma inmediata y advirtió que se dará «freno» al proceso si hay una suspensión de pagos.

Alemania y Francia deben entregar cerca de la mitad de los 30.000 millones de euros en ayuda que la UE prometió tentativamente a Grecia. Se espera que el FMI provea los otros 15.000 millones de euros.

Pero los temores de que el plan sea insuficiente llevaron al rendimiento de los bonos griegos a 10 años a un 8,7%, haciendo extremadamente difícil que Atenas pueda cumplir con su inmensa deuda. Ben May, economista europeo de Capital Economics, dijo que «al solicitar formalmente la ayuda financiera de Europa y el FMI, Grecia ha reducido las posibilidades de una dañina crisis de financiamiento en el corto plazo, pero siguen existiendo incertidumbres considerables».

Agencias Reuters, EFE, DPA y AFP