19 de febrero 2009 - 01:25

Promesa de EE.UU.: reformar el FMI y las calificadoras

El vicecanciller, Victorio Taccetti, participó ayer de la reunión con el secretario adjunto de Asuntos Hemisféricos de EE.UU., Tom Shannon, en Washington, donde trataron «asuntos de mutuo interés».
El vicecanciller, Victorio Taccetti, participó ayer de la reunión con el secretario adjunto de Asuntos Hemisféricos de EE.UU., Tom Shannon, en Washington, donde trataron «asuntos de mutuo interés».
Los gobiernos de la Argentina y de Estados Unidos comenzarán a preparar desde hoy una cumbre entre Cristina de Kirchner y Barack Obama. El cruce se concretaría entre el 1 y el 2 de abril en Londres, durante la próxima reunión del G-20, o entre el 17 y el 19 del mismo mes en Trinidad y Tobago, en la Cumbre de las Américas. Así se definió ayer durante el primer encuentro bilateral oficial entre funcionarios de ambos países en Washington, donde la Argentina estuvo representada por el embajador Héctor Timerman y el vicecanciller Victorio Taccetti. Del otro lado, el interlocutor fue el secretario adjunto de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado, Tom Shannon, hombre que continúa en su cargo desde la gestión de George W. Bush y que podría convertirse hacia 2010 en el próximo embajador de EE.UU. en Buenos Aires.
La confirmación sobre el posible encuentro entre Cristina de Kirchner y Obama fue expuesta por el propio Shannon a poco de terminar la reunión concretada en el despacho del norteamericano en el barrio Foggy Bottom de la capital norteamericana, y que incluyó un almuerzo de camaradería.
Según los protagonistas, el 80% del temario discutido en la reunión bilateral de ayer se concentró en conversar sobre la crisis económica internacional y las posiciones comunes que puedan surgir para exponer en conjunto en las cumbres.
Los principales temas tratados ayer en este primer contacto oficial entre ambos países fueron:
Organismos internacionales. «El plan de estímulo a la economía norteamericana que impulsa el presidente Obama nunca hubiera sido aprobado por el FMI», afirmó en un momento del encuentro Timerman. «Es verdad, estamos en un momento keynesiano», contestó un funcionario norteamericano. El diálogo fue el inicio del largo capítulo donde ambas delegaciones discutieron sobre la responsabilidad de los organismos financieros internacionales en la crisis. Se coincidió en que es imprescindible su presencia activa y con la necesidad de aumentar su capitalización para abastecer a los Estados en desarrollo. Pero se reclamó además que haya una modificación seria del FMI, fundamentalmente ideológica, y la necesidad de que los países en desarrollo accedan a la dirección. Shannon afirmó que Obama llevará ambos reclamos a la cumbre del G-20 y que hablará del tema antes de la reunión de Londres.
Agencias de calificación. EE.UU. reconoció que las calificadoras de crédito deben modificar la forma de evaluar a los Estados en desarrollo, ya que en las actuales circunstancias todos estos países quedan fuera del crédito internacional. Obama plantearía también este tema en Londres.
Conflictos comerciales. La Argentina planteó el peligro de un renacimiento del proteccionismo a partir del avance del plan Buy American. Shannon aseguró que no se debe temer y que la Argentina y la región no tendrán problemas comerciales por esta propuesta. Los enviados de la Cancillería mencionaron dos conflictos puntuales: el de la carne y el de los limones, dos sectores donde se le aplican a la Argentina trabas burocráticas y sanitarias que Shannon prometió revisar.
Conflictos sociales. Las dos delegaciones coincidieron en hablar sobre las consecuencias sociales que podría traer la crisis, fundamentalmente en cuanto al desempleo y a eventuales conflictos racistas y discriminatorios en los Estados desarrollados contra los inmigrantes, especialmente los latinos. Shannon y Timerman prometieron llevar el tema en forma conjunta a la Cumbre de Londres y a la de Trinidad y Tobago.

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