- ámbito
- Edición Impresa
Purga en Policía porteña: desplazan a 34 agentes
• Es la segunda del año.
• Suma a descabezamiento provocado por caso de espía
Eugenio Burzaco
Al salir al cruce del nuevo conflicto en la Metropolitana, Montenegro anticipó que a partir de la situación la incorporación de nuevos agentes a la fuerza porteña dejará de estar a cargo de policías para pasar a manos de «un civil», que sería un representante del Instituto de Seguridad Pública, donde se forma a los efectivos metropolitanos. Ayer el ministerio anticipó que ese civil será Ángel Fontana y que además piensa convocar a organizaciones no gubernamentales para que monitoreen los legajos.
La decisión de admitir allí a un colaborador de Burzaco importa en las relaciones entre el jefe policial y Montenegro, de quien depende la Metropolitana (PM). Se asegura en esas dependencias que aún el ex juez no termina de brindarle al jefe policial toda su confianza. Es que Burzaco en su momento fue aspirante a ese ministerio por haberse ocupado durante la campaña electoral de Mauricio Macri de los equipos de seguridad del PRO. Pero finalmente el jefe porteño se inclinó por el candidato propuesto por Gabriela Michetti, el ex juez del caso Skanska. Al punto que aducen que la información sobre los antecedentes de los policías que ahora quedan al descubierto habrían salido a la luz como parte de esa presunta interna.
Hasta ahora, inclusive, Burzaco no sólo no ha tenido injerencia en la incorporación del personal policial, sino que tampoco la tiene sobre la formación de los agentes. Pero con la nueva comisión que estará a cargo de Fontana, comenzará a tener alguna decisión sobre el tema.
Ayer, ante los micrófonos radiales, Burzaco explicó que a todos los ingresantes se les pide «el informe de la fuerza de la cual fue parte, el legajo y un certificado del registro de reincidencia criminal respecto de si tiene una causa penal pendiente».
Dijo que «en el caso de Colombo no figuraba esto. Nosotros no tenemos elementos para saber si esa persona tiene antecedentes penales» y que los policías «aceptan un juramento, en el que indican que no están en situaciones penales, y nos tienen que avisar si cambia su situación procesal», mecanismos que evidentemente fallaron.
Además el ex diputado se quejó porque «no todos los jueces mandan al registro a las personas procesadas» y que también puede haber inconvenientes administrativos y así «puede pasar que una persona haya sido sobreseída y nunca se dio el aviso. Hay que achicar el margen de error para que no vuelva a suceder», prometió el funcionario.


Dejá tu comentario