16 de junio 2010 - 00:00

Quedaron mano a mano

Didier Drogba y Paulo Ferreira chocan las manos. El partido fue muy pobre; los dos se cuidaron mucho, y el empate fue la consecuencia lógica.
Didier Drogba y Paulo Ferreira chocan las manos. El partido fue muy pobre; los dos se cuidaron mucho, y el empate fue la consecuencia lógica.
Portugal y Costa de Marfil aburrieron hoy en el «Grupo de la Muerte» del Mundial de Sudáfrica 2010 y consiguieron como consecuencia el resultado lógico a la falta de imaginación: 0-0.

Ni el portugués Cristiano Ronaldo ni el marfileño Didier Drogba, que fue suplente e ingresó en el segundo tiempo, lograron dar emoción más que con cuentagotas al choque de Port Elizabeth, que deja a ambos con un punto en el Grupo G.

En la previa, portugueses y marfileños prometían un partido fantástico, jugado entre dos equipos en cuyos planteles hay varias estrellas de las ligas europeas. Pero la ilusión previa se quedó en eso y el encuentro terminó siendo uno más.

Ni siquiera la lluvia que cayó en el Port Elizabeth Stadium ayudó a que la tarde-noche tuviese un poco más de emoción.

El primer tiempo hubo un dominio mayor de los dirigidos por Carlos Queiroz. Los africanos regalaron pelota y campo, lo que hizo que éstos la manejaran durante mayor tiempo, pero sin demasiada profundidad. Sólo Ronaldo mostraba chispazos de su categoría. Uno de ellos terminó con un remate en un poste. Costa de Marfil reaccionó en el segundo tiempo con el ingreso de Drogba, pero no le alcanzó para desequilibrar.

Dejá tu comentario