20 de julio 2011 - 00:00

Quieren jubilar al magnate, pero no hallan sucesor

Nueva York - Rupert Murdoch luce abatido. El magnate de los medios está siempre tan activo que se suele olvidar que ya tiene 80 años. Sin embargo, el escándalo por las escuchas en su ya cerrado periódico News of the World parece haberle insumido mucha energía. Dos de sus más estrechos aliados se alejaron de su empresa, y la cotización de sus acciones comenzó a caer. Cada vez más personas se preguntan: ¿cuándo se alejará del escenario?

En más de seis décadas, hizo de una pequeña editorial de diarios australianos la multimillonaria News Corporation con sede en Nueva York. A través de sus diarios y canales de televisión, Murdoch influye en la opinión pública de países enteros. En el Reino Unido, muchos lo ven como una importante influencia política e incluso se dice que algún que otro presidente estadounidense le debe en parte el cargo.

A pesar de su edad, Murdoch sigue moviendo los hilos de su imperio hasta hoy. Algunos medios informan que, sin embargo, algunos integrantes de su consejo directivo comienzan a preguntarse si News Corp. reaccionó de forma adecuada a la crisis y si es necesario un nuevo capitán.

Murdoch cree que su empresa «manejó muy bien la crisis» y que aún no se registraron daños «que no puedan ser reparados». Sin embargo, sus críticos lo acusan de cerrar los ojos a la realidad. En el Reino Unido y en Estados Unidos está investigando la Policía. Y la capitalización en Bolsa de News Corp. se había reducido desde el momento más álgido del escándalo hasta ayer en unos 6.000 millones de dólares.

El empresario debe sentir estos ataques en su propia casa como una traición. Si bien News Corp. cotiza en Bolsa, el patriarca lleva adelante la multinacional como si fuera una empresa familiar. En el consejo de administración están sus hijos James y Lachlan. También ingresará su hija Elisa-beth. Murdoch puede disponer lo que quiera, porque cuenta con alrededor del 38% de los votos. Ningún otro accionista tiene su poder.

Sin embargo, el magnate perdió importantes aliados: primero la directora de la división británica de News Corporation, Rebekah Brooks, y luego a Les Hinton, que había ocupado el mismo puesto y en el último tiempo era responsable, entre otros, de The Wall Street Journal. Esta pérdida en especial puede haber herido a Murdoch. «Les llegó a la empresa con 15 años y tenía la poca envidiable tarea de prepararme los sándwiches al mediodía», escribió Murdoch en su despedida. Eso sucedía en el primer diario de Murdoch, en Adelaide. Hoy Hinton tiene 67 años.

Si fuera por uno que otro accionista, Murdoch bien podría jubilarse ya. ¿Pero quién podría sucederlo? ¿Alguno de sus hijos? El mayor, Lachlan, de 39 años, se alejó hace seis años como gerente activo de News Corp., al parecer en medio de una fuerte disputa. James, de 38, considerado hasta ahora príncipe heredero, se encuentra en el ojo de la tormenta como jefe del imperio en Europa. El 28 de julio incluso podría perder su puesto como presidente del consejo de vigilancia de la empresa de televisión por cable BSkyB.

Aún queda su hija Elisabeth, de 42 años, que según los diarios británicos ya es tratada como su sucesora preferida por el padre. Elisabeth vendió hace poco su propia productora de contenidos de televisión Shine por 675 millones de dólares a News Corp. Sin embargo, por ahora, Rupert Murdoch no dijo nada acerca de querer retirarse del campo de batalla.

Agencia DPA

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