14 de junio 2011 - 00:00

Racing no necesita rivales

La expresión del jugador de Racing es elocuente. Por errores propios perdieron un partido increíble que ganaban 2 a 0.
La expresión del jugador de Racing es elocuente. Por errores propios perdieron un partido increíble que ganaban 2 a 0.
El peor enemigo de Racing son sus propios jugadores. En un partido que ganaba 2 a 0 y con tranquilidad, lo que le daba una gran ventaja para clasificar para la Copa Sudamericana, terminó perdiendo 3 a 2 en tiempo adicional con un horror del arquero Roberto Fernández.

Empezó ganando gracias al oportunismo de Teófilo Gutiérrez, que cabeceó un centro frontal anticipando a Leonardo Sigali y después manejó el partido casi a voluntad, ante un rival confundido.

El propio Teófilo Gutiérrez, con una definición exquisita amagando ante Sebastián Torrico, puso el 2 a 0 y parecía que incluso podía golear. Sin embargo, cuando el primer tiempo terminaba Mariano Donda recibió un rebote en el área y de media vuelta descontó.

En el segundo tiempo los mendocinos salieron con todo a buscar el empate y los defensores y el arquero de Racing lo ayudaron: Carlos Sánchez desbordó a Licht y mandó un centro, el arquero Roberto Fernández pasó de largo y los centrales no cerraron a tiempo, por lo que Rubén Ramírez sólo tuvo que empujarla para empatar.

Después Godoy Cruz se conformó con el empate (que aseguraba su clasificación a la Sudamericana) y Racing buscó el triunfo, aunque sin muchas ideas. Pero en el segundo minuto de adicional Roberto Fernández se mandó la «chambonada» del campeonato: bajó una pelota y se la quiso entregar rápido a

Pillud, que estaba de espaldas; cuando se dio cuenta del error lo remedió cometiendole penal a Donda, que no lo perdonó desde los 12 pasos.

Godoy Cruz terminó festejando un triunfo que no esperaba y Racing se alejó de la Copa Sudamericana y puso en entrevero la continuidad de su técnico.