25 de abril 2013 - 00:00

Rajoy pretende subir la jubilación a 67 años

Mariano Rajoy no deja de acumular anuncios de malas noticias para los españoles. El empleo seguirá sin recuperarse, el crecimiento es apenas un anhelo y la jubilación quedará cada vez más lejos para las futuras generaciones.
Mariano Rajoy no deja de acumular anuncios de malas noticias para los españoles. El empleo seguirá sin recuperarse, el crecimiento es apenas un anhelo y la jubilación quedará cada vez más lejos para las futuras generaciones.
Madrid - En la antesala de la sesión del presidente español Mariano Rajoy con su consejo de ministros -en la que se prevé que se aprueben las nuevas previsiones económicas para este año y el próximo-, el Gobierno dio a conocer que estudia realizar nuevas modificaciones a su sistema de jubilación, una de ellas, extender la edad mínima de retiro más allá de los 67 años después de 2027.

El Consejo de Ministros constituyó el pasado 12 de abril la comisión de expertos que analizará el factor de sostenibilidad del sistema de pensiones, el mecanismo por el que la jubilación se ajustará a la esperanza de vida. Este punto fue introducido en la reforma del sistema de pensiones de 2010 que pactó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con las principales patronales del país, y que consistió en el aumento progresivo de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años. Además, las autoridades se proponen exigir más de 37 años para tener derecho a cobrar la pensión completa, y lo eleva a 40 años.

En ese marco, Rajoy aclaró ayer que por el momento no subirá más los impuestos, en momentos en los que la recesión económica continúa pero hay signos de relajación en la presión de los mercados financieros sobre el país. "No hay impuestos el viernes", sostuvo el mandatario antes de una esperada sesión de su consejo de ministros en la que se aprobarán reformas económicas y ajustes presupuestarios.

En declaraciones a la prensa el martes, Rajoy había asegurado que no habrá recortes presupuestarios tan drásticos como los de 2012 y que tampoco quiere subir de nuevo el impuesto sobre el ingreso o el impuesto sobre el valor añadido, aunque todo dependería de la evolución de la economía. Esto había desatado las especulaciones sobre nuevas medidas fiscales a medio plazo.

Al comparecer ayer ante el Congreso de los Diputados en una sesión de control al Gobierno, Rajoy consideró un aval a su política económica el que la prima de riesgo española, uno de los principales indicadores de la confianza de los mercados sobre la deuda soberana del país, haya bajado a sus niveles más bajos desde finales de 2011. La prima de riesgo abrió la sesión ligeramente por debajo de los 300 puntos básicos, frente a los 302 a los que había cerrado el martes, jornada en la que había llegado a caer a su nivel más bajo desde el 6 diciembre de 2011 (298,9 puntos).

"Ya nos estamos financiando a unos precios similares a los del año 2010, la prima de riesgo está bien y, por tanto, lo que hay que hacer es perseverar y no volver a las políticas caducas y trasnochadas", dijo Rajoy al responder al líder opositor socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, quien le pidió que abandone la política de recortes presupuestarios.

"El año 2013 no será bueno en términos de empleo en España, pero será menos malo que los años anteriores", respondió Rajoy a otra pregunta de Pérez Rubalcaba.

Los últimos datos arrojaron una tasa de desocupación del 26,02% y 5,9 millones de personas sin empleo. Rubalcaba dijo a Rajoy: "O ustedes hacen algo o 2014 va a ser un desastre para el empleo".

Rajoy consideró que la mejora del déficit exterior, el aumento de las exportaciones, el superávit de la balanza de pagos, el regreso de la inversión extranjera o el buen comportamiento de los mercados son una prueba de que su gestión es correcta y que debe mantener su política de reducir el déficit, y continuar con la reestructuración del sector financiero.

En unas estimaciones dadas a conocer el martes, el Banco de España afirmó que la economía española se contrajo de nuevo un 0,5 % en el primer trimestre del año en comparación con el trimestre anterior. El banco emisor precisó que se trata de una desaceleración en la caída de la economía, frente a la contracción del 0,8% registrada en el primer trimestre de 2012, pero para todo el ejercicio 2013 prevé un retroceso en el Producto Bruto Interno (PBI) del 1,5 %, bastante más pesimista que el 0,5% pronosticado hasta ayer oficialmente por el Gobierno de Rajoy.

Agencias EFE y DPA, y Ámbito Financiero

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