5 de marzo 2015 - 00:00

Ramiro Albino: para perderle el miedo a la música antigua

Ramiro Albino: “En mis muchos años de trabajar en radios conocí al público. Descubrí  qué es lo que más le atrae a la mayor parte de la gente, escuché sus dudas y supe de sus rechazos.”
Ramiro Albino: “En mis muchos años de trabajar en radios conocí al público. Descubrí qué es lo que más le atrae a la mayor parte de la gente, escuché sus dudas y supe de sus rechazos.”
Pese a la facilidad de acceso que nuestro tiempo da a todas las músicas, la llamada "música antigua" sigue siendo para algunos oyentes un mundo inexplorado. Ramiro Albino, intérprete dedicado a este período y también periodista y difusor del género, se propone contribuir a un mayor acercamiento con su "Guía para disfrutar más de la música antigua", que se presenta como una colección de "ideas y reflexiones sobre la manera en la que se tocaba y cantaba hace 300 o 500 años, y el modo en que hoy intentamos reconstruir parte de esa técnica". Para la concreción de este proyecto, el autor recurrió al sistema de "crowdfunding" (financiación colectiva) a través del sitio Ideame. Dialogamos con él:

Periodista: ¿El hecho de que para algunos el mundo de la música antigua siga siendo un área restringida se origina en un prejuicio del público o en una falla en la tarea de intérpretes y/o comunicadores?

Ramiro Albino:
Se trata de responsabilidades compartidas, y es la ignorancia la que segrega. Para algunos, parte de lo que llamamos "música antigua" es algo tan lejano como el folklore de un país centroafricano. Entonces, lógicamente, no le dan espacio en ciclos de conciertos, ni en medios de difusión. Como consecuencia el público crece más lentamente, y la música y sus intérpretes se refugian en "ghettos".

P.: Un círculo vicioso...

R.A.
: El problema es que hay quienes encuentran esos reductos muy confortables, y entonces se contentan con quedarse ahí. Por eso, desde mis diferentes espacios en medios de comunicación y desde mi lugar de músico que tiene a cargo la mayor parte de su auto-producción, trabajo para dar a conocer lo que más me gusta hacer, y quiero que más gente pueda sentir lo mismo.

P.: El concepto de "música antigua" ha sido revisado en las últimas décadas. ¿Cómo encara el problema de la terminología?

R.A.:
Hablar de "música antigua" cuando nos referimos a lo que se escuchaba, tocaba o cantaba del Medioevo al Barroco es tan confuso como decir "música melódica" al aludir a Camilo Sesto. Sin embargo, el mercado ha impuesto que todo lo que se compuso aproximadamente hasta la muerte de Bach se debe llamar así. Prefiero llamar "estilos preclásicos" a esos tipos de música.

P.: ¿De qué manera capitaliza en esta guía su experiencia como intérprete y difusor de la música antigua?

R.A.:
Como intérprete tuve que aprender a descifrar las partituras, a deletrearlas y a descubrir cuánto hay dicho en lo que nunca se dijo. Partiendo de la premisa de que lo obvio jamás se aclara, y de que toda prohibición implica un abuso consuetudinario (por ejemplo: antes en los colectivos había carteles que prohibían fumar, salivar o abrir las ventanillas si hacía frío, pero jamás hubo uno que impidiera subir al transporte público con una sartén de aceite hirviendo, porque es obvio que nadie haría lo segundo, y que muchos estaban acostumbrados a todo lo otro), me costó mucho tiempo intentar pensar como pensaría un músico o intérprete de otras épocas, atendiendo sólo a lo que era necesario, y reconstruyendo las obviedades y abusos que para nosotros hoy no son tan evidentes. Paralelamente, y sobre todo en mis muchos años de trabajar en radios, conocí al público. Descubrí ahí qué es lo que más le atrae a la mayor parte de la gente, escuché sus dudas y supe de sus rechazos hacia ciertos autores o períodos. También fui testigo de cómo cambiaban sus ideas y prejuicios al ir formándose de a poco, venciendo tabúes artísticos y animándose a escuchar cosas nuevas. Hoy sabemos más, tenemos más material para tocar y estudiar, y al mismo tiempo es mayor el público, la cantidad de salas, los ciclos de conciertos que incluyen música antigua, etc. Intento verter parte de todo ese caudal de ideas en este libro.

Entrevista de Margarita Pollini

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