31 de diciembre 2010 - 00:00

Raúl Castro recorta fuerte la libreta de racionamiento

Una minimalista estantería en un comercio de La Habana. Los precios de los productos de higiene personal subirán sensiblemente.
Una minimalista estantería en un comercio de La Habana. Los precios de los productos de higiene personal subirán sensiblemente.
La Habana - Los cubanos iniciarán 2011 con un recorte en la libreta de abastecimiento, símbolo del igualitarismo en medio siglo de Revolución, tras la decisión del Gobierno de Raúl Castro de suprimir los subsidios a productos de higiene y aseo, preludio de un año difícil.

«Está fuerte, pero es lo que viene, vamos a ver cómo podemos resolver, pues cada vez hay menos dinero», dijo Josefina Toledo, ama de casa de 37 años, mientras esperaba su turno para sacar «los mandados» en «bodega», donde tiene asignado comprar con la «libreta» su canasta básica a precios subsidiados.

Una resolución del Ministerio de Comercio Interior, difundida en la versión digital de la Gaceta Oficial y aún no publicada en la prensa cubana, señaló que «se ha decidido suprimir la venta de los productos de higiene y aseo personal en el mercado normado» a partir del 1 de enero, los que se venderán de forma liberada a precios mayores.

Los jabones pasan de 25 centavos a seis pesos cubanos (de 0,01 a 0,24 dólar); el dentífrico, de 60 centavos a 8 pesos cubanos (0,024 a 0,32 dólares) y el litro de detergente pasa de 3,60 a 25 pesos cubanos (0,14 a 1 dólar).

Frente a la bodega del barrio de Josefina, una tienda en dólares vende jabones de baño de marcas poco conocidas a 0,50 dólares y de lavar a 0,55. No hay pasta dental ni detergente.

«Gente pobre que gane un salario pequeño no puede pagar esos precios, no sé lo que se hará...», dice Magalys López, una jubilada de 69 años que compensa su economía familiar limpiando viviendas.

Duro

Sorprendido por la noticia, Miguel Fuentes, también jubilado, de 67 años, dijo estar de acuerdo «que eliminen los vicios, como los cigarros y el café, pero eso está duro», dice al comentar la decisión.

El salario medio mensual equivale a unos 17 dólares. La canasta aún incluye arroz, azúcar, granos, grasas, café, sal, granos, pollo, pescado y pastas alimenticias.

La libreta de abastecimiento fue creada en 1962 para lograr una distribución igualitaria, cuando comenzaron a escasear los productos debido al embargo de Estados Unidos a la Revolución, que mañana cumplirá 52 años en el poder.

La decisión, que forma parte de la política del Gobierno de eliminación de subsidios, no ha sido publicada aún por los medios cubanos, todos bajo control estatal, a pesar de que entra en vigor el sábado.

«Eso está en la calle hace rato, pero a mí no me han dicho nada oficialmente», señaló Raúl, un espigado mulato de 35 años, bodeguero en la Habana Vieja, en cuyos desabastecidos estantes están aún los jabones y los tubos blancos de pasta «Perla» a precios subsidiados.

José Díaz afirma que con lo que gana como sereno de estacionamiento en una calle del barrio de Santos Suárez, puede sortear el nuevo recorte de la canasta básica, pero reconoce que «mucha gente no puede pagar esos precios, y en la tienda en dólares, los precios están por las nubes».

Cuba invierte más de 1.000 millones de dólares anuales en los subsidios de la canasta básica, lo que resulta insostenible para su economía.

Obligación

«Estas decisiones, y otras que será necesario aplicar, aunque sabemos que no son populares, sí son obligatorias para poder mantener y mejorar incluso los servicios gratuitos de salud pública, educación y la seguridad social a todos los ciudadanos», dijo Raúl Castro el 18 de diciembre, referido medidas de austeridad.

El ministro de Economía, Marino Murillo, admitió que se ha estudiado «cómo eliminar la libreta», pero «es bastante complicado quitarla de un golpe», por lo que «el camino debe ser irla quitando paulatinamente».

En meses anteriores ya salieron de la libreta la papa, las arvejas y los cigarros.

A pesar de la insistencia oficial de que «nadie quedará desamparado», para muchos cubanos «se está cerrando el juego» (poniendo difícil), según el decir popular, pues 500.000 empleados estatales serán despedidos antes de abril y deben encontrar empleo en el sector no estatal, en la agricultura o la en la construcción.

Agencia AFP

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