12 de diciembre 2011 - 00:00

Rebote poco entendible

Rebote poco entendible
Llega un momento en el que hay que pensar que a los desesperados operadores del mundo cualquier tipo de vehículo los deja bien. Un repunte del viernes, donde el propio Dow Jones ganó el 1,55%, estuvo basado en las novedades de una cumbre europea que vio irse a Londres por su lado (y al pleno triunfo de la política del ajuste para los países en problemas). Se supone que las expectativas para dar un camino saludable eran las opuestas -normas más flexibles, acomodadas- como para que los índices bursátiles ofrecieran respaldos.

Pero, así sucedieron las cosas en dos fechas en las que el Merval estuvo ausente, primero con latigazos serios a los indicadores, detrás de esto ese repunte poco comprensible. Al menos, la tarea de tener que retratar con retardo lo sucedido afuera le dio al Merval la chance de querer plegarse a lo hecho el viernes, desoyendo las bajas del día previo...

Un final de ejercicio que se ha convertido en un verdadero sainete, mientras el implacable reloj de 2011 sigue avanzando y restando tiempo para poder diluir los negativos acumulados. Ingresados a una fase donde «todo vale», para poder rehacerlo y tratar de que se utilice de buena nueva, aunque esto contradiga prédicas y posiciones de los que -como en Estados Unidos- avalaron la lluvia de dinero sin exigir condiciones serias.

Si en Europa existirá austeridad bien entendida, ésta deberá impactar sobre los que son vendedores de todo tipo de activos. Y en tal listado estamos incursos, con varias sociedades cotizantes pudiéndose imaginar un escenario muy árido y poco esponjoso. La apertura de hoy, en ámbito local, contiene no poca adrenalina. Y la Bolsa, confundida.

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