3 de octubre 2011 - 00:00

Receta del PSOE: para gobernar, el ajuste; para las urnas, populismo

Alfredo Pérez Rubalcaba, el candidato socialista para los comicios españoles del 20 de noviembre, inició ayer, tras el congreso partidario, lo que parece una empresa imposible: evitar una derrota estrepitosa ante los populares de Mariano Rajoy.
Alfredo Pérez Rubalcaba, el candidato socialista para los comicios españoles del 20 de noviembre, inició ayer, tras el congreso partidario, lo que parece una empresa imposible: evitar una derrota estrepitosa ante los populares de Mariano Rajoy.
Madrid - Giro a la izquierda. El Partido Socialista (PSOE) y su candidato a las elecciones generales del 20 de noviembre en España, Alfredo Pérez Rubalcaba, cerraron ayer un cónclave de tres días reivindicando los grandes valores socialdemócratas en su intento de dar la vuelta a unas encuestas que pronostican desde hace tiempo la victoria del Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.

La salida a la crisis económica es «europeísta y socialdemócrata», manifestó Rubalcaba en la clausura en Madrid de la conferencia

política en la que el PSOE sentó las bases de su programa electoral para los comicios de noviembre.

Un programa que se apoyará en la suba de impuestos, la igualdad y una reforma electoral, además de proponer un gran acuerdo para el empleo en un país en el que la crisis económica dejó casi cinco millones de desocupados, algo más del 20% de la población activa. El empleo «es una causa nacional», dijo ayer Rubalcaba. Por eso, si gana, convocará a todos a su pacto: comunidades autónomas, sindicatos, empresarios y partidos políticos.

El PSOE intentó con esta conferencia política dar un nuevo impulso público al sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero y marcar las diferencias con el PP de Rajoy en sus soluciones para la crisis económica, una crisis cuya gestión hundió al PSOE en las encuestas y ya le hizo perder casi todo su poder territorial en las elecciones municipales y autonómicas de mayo.

Según algunos sondeos, la formación conservadora de Rajoy no sólo podría obtener mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados, sino lograr el mejor resultado de su historia, por encima incluso del que José María Aznar consiguió en el año 2000. El que publicó ayer el diario El Mundo da al PP una ventaja de 15,6 puntos sobre el PSOE.

Ánimo

La conferencia política clausurada ayer sirvió también a los socialistas para insuflar ánimos en sus militantes, dejando clara públicamente su convicción de que a algo más de mes y medio de las elecciones generales aún pueden dar vuelta las encuestas.

No sería la primera vez, reiteraron, recordando la victoria de Felipe González en 1993, cuando los sondeos daban por ganados los comicios al PP, entonces encabezado por Aznar, y la de 2004, cuando daban como vencedor a Rajoy frente a un Zapatero que finalmente se aupó a La Moncloa, tres días después de los atentados del 11-M en Madrid.

«Siempre hemos sido la opción de la izquierda española para gobernar», reivindicó Rubalcaba, que arremetió contra el PP y su líder. Sus propuestas, dijo, carecen de claridad y de concreción.

Rajoy no quiso decir cómo sacaría a España de la crisis y lo único que dice es que lo mejor para el futuro es volver al pasado, manifestó el exvicepresidente y exministro del Interior ante más de 2.000 personas en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid y arropado por Zapatero y Felipe González en primera fila. El expresidente (1982-1996) ya dejó claro el viernes que hará campaña por Rubalcaba.

Incertidumbre

«El 20 de noviembre nos jugamos mucho, España se juega de qué lado está» en un momento en el que reina el «clima de incertidumbre y de miedo», dijo Rubalcaba, que calificó las elecciones de «enormemente trascendentes» y llegó a compararlas con las primeras celebradas tras el regreso de España a la democracia por la «encrucijada» en la que se encuentra el país.

«Yo las siento enormemente trascendentes, casi tanto como las del 77, porque estamos en una crisis global», explicó. «Según como salgamos (de la crisis), estaremos definiendo el modelo de sociedad para el siglo XXI», completó.

Con las encuestas en contra y tras el revés de los comicios de mayo, los socialistas no tienen nada que perder en esta campaña. Y con Rubalcaba intentan recuperar a la izquierda desencantada con el Gobierno de Zapatero por las medidas impopulares, y en algunos casos más cercanas al liberalismo que a la socialdemocracia, aprobadas en la última legislatura para afrontar la crisis económica.

La apelación a los desencantados la hizo ya el sábado Rubalcaba proponiendo una suba de los impuestos al tabaco y el alcohol para financiar parte de la deuda sanitaria, una aplicación efectiva de la ley de igualdad en las altas esferas de las empresas y una reforma electoral que permita a los electores cambiar si quieren el orden de los candidatos en las listas elaboradas por los partidos.

Esta última propuesta supone también un guiño al «movimiento de los indignados», aunque no llega a cumplir con las listas abiertas que proponía en sus manifestaciones. Además, Rubalcaba propone el cierre en 2028 de todas las centrales nucleares que hay en España.

«Yo no me voy a dejar ganar, ni vosotros. No nos van a ganar en ganas de ganar, jamás. Nosotros tenemos algo muy importante: confiamos en los españoles», proclamó Rubalcaba. «¡Adelante, lo podemos conseguir!».

Agencia DPA

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