8 de marzo 2010 - 00:00

Reclaman intervención de Benedicto XVI por abusos en Alemania

Georg Ratzinger
Georg Ratzinger
Berlín - Grupos católicos aumentaron la presión para que el papa Benedicto XVI, reconocido por el rigor demostrado en su mandato contra el abuso sexual en el seno de la Iglesia, se pronuncie de algún modo sobre el escándalo por los casos de pedofilia y maltratos en colegios católicos de elite alemanes, en uno de los cuales su propio hermano fue directivo.

La agrupación reformista católica Somos Iglesia solicitó formalmente la intervención del Papa. «Es porque el tiempo en que Joseph Ratzinger (el actual Papa) fue arzobispo de Munich entre 1977 y 1982 corresponde a los años en que se produjeron los casos de abuso», dijo el vocero del organismo, Christian Weisner. «Es necesario determinar si en la jerarquía eclesiástica había conocimiento de lo que estaba sucediendo, y en caso de que sí, qué medidas se tomaron, agregó. El viernes se supo que el caso de la escuela de los Niños Cantores de Ratisbona salpica a Georg Ratzinger, hermano de Benedicto XVI. El centro escolar está bajo control del director musical de la catedral de Ratisbona, puesto que fue ocupado por el hermano del actual jefe de la Iglesia entre 1964 y 1994.

«No sabía nada», dijo el hermano del Papa en una entrevista con el diario de Roma La Repubblica. Sus declaraciones no fueron recibidas con beneplácito. «No puedo explicarme cómo Georg Ratzinger no puede haberse dado cuenta de nada», dijo a la revista Der Spiegel el compositor Franz Wittenbrink, que vivió en el internado de Ratisbona hasta 1967.

Wittenbrink habló de un «sistema maquinado de castigos sádicos unidos a la pasión sexual». El ex director del internado «elegía por las noches a dos o tres jóvenes en el dormitorio y se los llevaba a su casa». Según su relato, allí esperaba una botella de vino tinto, y el religioso se masturbaba con los menores.

Benedicto XVI emprendió desde 2005, cuando asumió como Papa, una exigente política para sancionar los abusos sexuales cometidos por sacerdotes. Las investigaciones ordenadas por Ratzinger afectaron especialmente a la Iglesia irlandesa y a la norteamericana, y a la influyente orden mexicana Legionarios de Cristo. También en el internado benedictino de Ettal fueron sometidos alumnos durante años a castigos corporales o fueron víctimas de abuso sexual, comunicó Thomas Pfister, encargado de investigar los casos. Ejemplos parecidos se reportaron también en numerosas otras diócesis, como la de Hildesheim, que comunicó la suspensión de un párroco de Wolfsburgo por un caso que data de hace más de 30 años.

Según Weisner, tras los numerosos casos de abusos sexuales que salieron a la luz en las últimas semanas, se necesita además «un signo claro de arrepentimiento» por parte de los obispos. «Una disculpa presentada en una conferencia de prensa no alcanza». Pero una fundación como la propuesta supliría esa carencia, agregó.

Por otro lado, el escándalo alcanzó ayer a una ex religiosa del hogar de niños de las Hermanas Hedwig de Berlín, acusada de abusos por una ex interna. La presunta víctima, hoy de 60 años, contó en el programa de televisión «Mona Lisa», de la cadena estatal ZDF, que en los años 50 y 60 fue objeto de abusos reiterados por parte de una monja. La mujer habló de repetidas palpaciones de sus zonas íntimas, que habrían empezado cuando tenía ocho años. Cerca de 150 personas han presentado denuncias contra religiosos y laicos ante abogados encargados por la Iglesia de esclarecer lo ocurrido. Casi todos los casos se produjeron hace décadas y no pueden ser perseguidos por la Justicia. La Conferencia Episcopal Alemana pidió perdón a las víctimas durante su reunión semestral.

Agencias DPA y ANSA

Dejá tu comentario