El artista plástico Nicolás García Uriburu y la organización Greenpeace tiñeron de color verde, y con una sustancia inocua, las aguas del Riachuelo, una de las cuencas más contaminadas del mundo, para reclamar su saneamiento definitivo, en el Día Mundial del Agua. La intervención artística, llamada «Utopía del Bicentenario (1810-2010) - 200 años de contaminación», se sumó a su larga lista de acciones de esta naturaleza, iniciadas en 1968, cuando tiñó de verde las aguas del Gran Canal de Venecia, durante la Bienal de Arte.
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