20 de diciembre 2013 - 00:00

Reclamo

Reclamo
Manifestantes que llevaban máscaras de Edward Snowden interrumpieron una celebración de Navidad encabezada por la presidenta Dilma Rousseff, en el centro de convenciones de Anhembi en San Pablo, para reclamar por el otorgamiento de asilo al extécnico de la CIA. Los activistas de la ONG Avaaz portaron carteles con el lema Dilma dé la bienvenida a Snowden.

La protesta en la habitual reunión de fin de año entre la mandataria e indigentes y recolectores de residuos tuvo lugar un día después de que el topo, que develó el espionaje masivo de Estados Unidos, sugiriera que entregaría información al Gobierno de Brasil a cambio de refugio permanente en el país.

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