15 de junio 2012 - 00:00

“Recomiendo viajar en tren por Europa”

«Conozco toda la Argentina», cuenta Maru Botana, amante del mar y la montaña.
«Conozco toda la Argentina», cuenta Maru Botana, amante del mar y la montaña.
Dialogamos con Maru, a días de ser mamá de Inés, nombre elegido por votación entre sus hijos. Su llegada a la cocina se dio sin proponérselo, aunque asegura que «cada uno nace con algo. Y creo que lo mío venía desde adentro». Su madre hacía cursos de cocina y a Maru le gustaba cocinar sus recetas.

Mientras estudiaba administración de empresas, un amigo que trabajaba en la parte contable con Francis Mallmann le contó que iba a abrir un restorán y la convenció de ir. El equipo estaba armado, pero Maru logró entrar como ayudante de pastelería. Francis comenzó con los programas de cable y ella lo ayudaba. Gracias a su carisma y su espontaneidad, llegó a «Utilísima» (cable), y de ahí a Telefé con «Sabor a mí» y otros ciclos de la misma emisora, con muchos años de éxito.

En el año 93 abrió su primer local, Magic Cakes, que hoy cuenta con cuatro sucursales. Esos años los aprovechó al máximo: hizo televisión, columnas en revistas y escribió su primer libro, al que siguieron otros.

En el amor, conoció a Bernardo Solá, su actual marido y papá de sus ocho hijos. Hoy Maru, con su panza, se ocupa hasta último momento de la casa y de sus locales.

Periodista: ¿Te gusta viajar?

Maru Botana: Me encanta, soy fanática de los viajes. Me gusta conocer. Te abre la cabeza, y quiero que a los chicos les pase lo mismo.

P.: ¿Te animás a viajar con todo el clan familiar?

M.B.: Sí, agarro los chicos, los petates y parto. Mi marido de entrada se retoba un poco, le agarra panic attack de pensarlo (ríe). Pero como se portan bien, se entusiasma y partimos.

P.: ¿Nunca viajan solos con tu marido?

M.B.: Hicimos un viaje solos, cuando estaba embarazada de Facu. Ahora me cuesta dejarlos, no lo podría disfrutar.

P.: ¿Viajaron a Nueva York hace poco?

M.B.: Sí, nos tocó frío y lluvia. Igual nos caminamos todo. Fuimos a los museos, porque a mis dos hijas les gusta el arte. Otro es fanático del skate; con él fuimos a Central Park. También hicimos mucho teatro. Es una ciudad que tiene de todo. Me parece innovadora, podés hacer cosas diferentes todo el tiempo.

P.: ¿Alguno se perdió o te lo olvidaste?

M.B: Perderse, sí. Aeropuerto de Atlanta, Disney, varias veces y la más fea, en Nueva York, caminando por Rockefeller Center en época navideña. Estaba con mi sobrina y tres hijos. Yo le acababa de comprar a Lucy la muñeca American Girl, se distrajo y nos perdió. Explotaba de gente, ahí si me dio miedo. Metí a los chicos en un local de ropa, empecé a dar vueltas, no aparecía. Me fui a la Policía. Se comunicaron por handies, y apareció «gracias a la muñeca». Un vendedor ambulante la había visto y cuando pasó la Policía, le avisó.

Paseo obligado

P.: ¿Disney es un paseo obligado?

M.B.: Vamos bastante. Tengo una amiga que es gerente de Marketing de Disney y me ayuda con los pases. Alquilamos una casa, nos sale más económico y es algo que todos disfrutan.

P.: ¿Después Miami para descansar?

M.B.: No me gusta Miami, no hay mucho para hacer. Una vez me la definieron como la «ciudad mármol»: «mar y mall», por su pronunciación (risas).

P.: ¿Conocés Europa?

M.B.: Estuve tres meses trabajando, fuimos con Pablo Massey y Próspero Velazco. Estuve en Strassbourg (Francia), París, Milán, Amsterdam, Madrid y Barcelona.

P.: ¿La Argentina?

M.B.: Toda, cuando hice el programa «Cocina rodante». Era un buen programa, pero no se supo aprovechar. Cocina y deporte, mostrando las provincias. Hice parapente, trekking, canoping, rafting, todo lo que hoy no haría (ríe). Además, fui con mis cuatro hijos, una experiencia lindísima.

P.: ¿Lugares por conocer?

M.B.: Italia (sólo conozco Milán), Australia, islas griegas y Sudáfrica.

P: ¿Lugar preferido?

M.B.: París. Ahí fui sola y después con mi marido. Me encanta viajar en tren, es algo que recomiendo.

P.: ¿Playa o montaña?

M.B.: Me gusta la combineta. No soy de hacer sólo playa, necesito hacer cosas. No me gustan los all inclusive; sólo una excepción en Tulum, porque es un lugar increíble, que tiene otras atracciones. La montaña tiene de todo. Trabajé un verano en el Hotel Kumelen, Bariloche. Cociné ahí con una amiga cuando estaba de novia con Bernardo. Hicimos pesca, kayak, bici...

P.: ¿Imaginás tu próximo viaje con una integrante más?

M.B.: Sí, yo quiero ir a esquiar, pero la beba sería muy chiquita y a Bernie lo asusta. Los chicos tienen tres semanas de vacaciones. Mi marido se los lleva al campo una semana. Cuando llegue Inés, si no es ahora (ríe), veremos.

Entrevista de Sara Louzan

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