«El crédito a largo plazo en moneda doméstica y a tasa fija de un dígito se logra con estabilidad macro y credibilidad», sostuvo Martín Redrado en Londres.
«Se está confundiendo el rol de un banco central con el de una banca de desarrollo», sostuvo ayer el ex presidente del BCRA Martín Redrado en una exposición ante inversores en Londres. Lo dijo en referencia a la medida que adoptó la entidad monetaria, presidida por Mercedes Marcó del Pont, de lanzar líneas de crédito para financiar proyectos productivos. En ese sentido insistió en que «habría que buscar experiencias históricas y antecedentes internacionales. Es un objetivo muy loable, pero inherente a un banco de desarrollo como los que tienen Brasil y México, que buscan fomentar el crédito a largo plazo a una tasa subsidiada».
Además, insistió ante más de 200 inversores institucionales que participaron del foro organizado por Latin Finance, que le preocupa que esto «se sume a los efectos inflacionarios y patrimoniales que ya se generaron por el conflicto por las reservas y la transferencia de utilidades».
A continuación, los principales puntos de su exposición:
El crédito de largo plazo en moneda doméstica y a tasa fija de un dígito se logra construyendo estabilidad macroeconómica y credibilidad en el país y no de un día para el otro.
En este marco internacional y sin desequilibrios estructurales irreconciliables, la Argentina recibirá un flujo positivo de inversiones sólo en la medida en que su política económica comience a dar señales claras de un mayor profesionalismo.
Hoy por hoy, el deterioro de la calidad de la política económica deja a nuestro país fuera del circuito de inversiones que se están realizando en los mercados emergentes y en nuestra región.
Inciden la falta de horizonte concreto para los sectores productivos que potencialmente pueden ser muy rentables, la discrecionalidad para fijar ciertas reglas comunes y un creciente desorden en algunas variables económicas que generan ruido y conspiran contra la credibilidad del país.
Si se ponen en práctica políticas económicas profesionales y de largo alcance llegarán las inversiones y posibilitarán que la Argentina pueda crecer al 5% anual durante los próximos diez años.
· América Latina se encuentra en una favorable posición para enfrentar los nuevos cimbronazos que vienen de Europa. Al igual que Asia, nuestra región puede, no sólo salir fortalecida, sino convertirse en uno de los motores de la economía global.
Si bien nuestra región ha avanzado en el manejo de la política macroeconómica a partir de equilibrios en los frentes fiscal, financiero y externo, hay países que resultan más favorecidos que otros. Me refiero principalmente a aquellas economías que, además de mostrar equilibrio en todos los frentes macro, tienen acceso al crédito externo y la posibilidad de exportar materias primas. En situaciones de volatilidad financiera como la actual, los inversores diferencian más entre países.
El nuevo contexto externo impacta a todos los países. Hemos visto pronunciadas oscilaciones en los mercados cambiarios.
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