Norberto Oyarbide reanudó la presión sobre el líder del sindicato de peones rurales, Gerónimo Venegas, a quien detuvo en febrero y debió liberar horas después en la investigación por la denominada «mafia de los medicamentos». El magistrado volvió a allanar ayer la sede de la obra social del gremio (Osprera) y pidió información vinculada al sindicato en un organismo del Ministerio de Salud. Los movimientos son previos a la ampliación de la indagatoria -varias veces postergada- del dirigente y a un posible dictado de su procesamiento.
Con personal de la Policía Federal, Oyarbide buscó ayer en Reconquista 603, la sede de Osprera, 26 expedientes presentados ante la Administración de Programas Especiales (APE), la entidad pública encargada de reembolsarles a las obras sociales el valor de los tratamientos médicos más costosos.
En paralelo, una comisión policial concurrió a la Superintendencia de Servicios de Salud por orden de Oyarbide para retirar una lista de altas y bajas de afiliados de Osprera desde 2006 hasta la actualidad.
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