7 de noviembre 2011 - 00:00

Reparto de cargos precipita crisis en peronismo de Capital

Carlos Tomada, Daniel Filmus, Roberto Feletti
Carlos Tomada, Daniel Filmus, Roberto Feletti
Si todo sale hoy como está previsto por los legisladores porteños, el presidente del PJ de la Capital Federal, Juan Manuel Olmos será consagrado como representante de los diputados en el Consejo de la Magistratura local (ver nota aparte). A partir de ese nombramiento que lleva una demora de cerca de un año, Olmos debe renunciar inmediatamente al puesto político. Ese sillón lo liga con el sindicato de porteros (SUTERH) que hegemoniza Víctor Santa María, apenas uno de la lista que se abre para posicionarse en la conducción del peronismo del distrito y, desde allí, forjarse como la autoridad del kirchnerismo local, un lugar que en la nueva etapa del oficialismo, buscan que sólo tenga la Presidente.

En diciembre el PJ porteño debería convocar a la interna por la renovación de autoridades, pero un acuerdo que aseguran se selló en la Casa de Gobierno, dejará a quien le corresponde la suplencia, el sindicalista Andrés Rodríguez, por lo menos hasta marzo de 2012.

Por entonces, también coincidirá la renovación del Consejo Nacional del PJ y con la idea de aproximar las decisiones, Olmos, antes de renunciar a la presidencia del partido de Capital -trámite que concretará mañana mismo- dejará formulado el llamado para que las internas tengan fecha en el año próximo.

El exdiputado se convirtió en 2009 en el titular del partido, cuando aún ejercía su mandato en la Legislatura porteña y a la vez desempeñaba la titularidad del Bloque Peronista, cuando el kirchnerismo se dividió en porciones dentro del recinto, una foto que conserva también actualmente. Arribó a la butaca mayor del PJ Capital cuando el Consejo partidario se reunió para desplazar al exjefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Postergado

Este año, para las elecciones de la Ciudad de Buenos Aires, Olmos apenas pudo colar en el renglón 11 -muy lejos de la posibilidad de volver al recinto- de la boleta de candidatos a legisladores porteños, que encabezó Juan Cabandié, actual presidente del bloque kirchnerista, animador de La Cámpora, otra tribu K que tiene intenciones de acceder a la conducción del peronismo de la Ciudad, si Cristina de Kirchner lo avala.

En carrera, por la sucesión, hay otros sectores en disputa. Para empezar, ya se vieron los ensayos de Amado Boudou para posicionarse, más que como titular partidario como jefe de los campamentos K, una posición que supo ejercer Alberto Fernández y que al ministro de Economía parece disputarle Daniel Filmus. En los comicios nacionales en el distrito, con un corte de boleta en contra, la lista a diputados que encabezó Roberto Feletti, no pudo superar al de la lista K en los comicios locales, aunque sí la fórmula presidencial obtuvo más adhesiones. La posición de Boudou en ese sentido, hasta ahora al menos no ha tenido un rebote que lograra, por ejemplo, influir en el reparto de cargos que comienza hoy, con la designación de los consejeros, en la Legislatura porteña (ver nota aparte).

Carlos Tomada, que compitió como candidato a vicejefe porteño en la fórmula que encabezó Filmus, sería otro de los competidores, en una lista que además integran, y con posibilidades de ampliarse, el propio sector de Andrés Rodríguez, y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.

El final abierto terminaría en un clásico: la lapicera de Cristina de Kirchner promoviendo una lista de unidad que finalmente eluda las internas. Esa votación sería convocada mañana mismo con la idea de dejar en claro que el trámite no se hará el mes que viene como marca el calendario partidario y que todo estará sujeto a decisiones de mayor peso.

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