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Reservas caen a u$s 44.500 millones
Martín Redrado
Esta pérdida será compensada con creces antes de fin de mes por un acontecimiento único: la distribución de capital por parte del FMI a través del reparto de Derechos Especiales de Giro (DEG), que implicará para la Argentina una suma levemente superior a los u$s 2.300 millones.
El FMI definirá este viernes si aprueba este reparto entre todos los países miembro. En caso de una decisión favorable, que se descuenta, el giro se producirá el 28 de agosto.
Contundencia
El organismo es contundente sobre el destino que deben tener estos fondos: «Ayudarán para que los países mejoren su estado de reservas internacionales», en el contexto de la crisis finan-ciera global (que encontró cierto alivio en los últimos meses).
Luego, se permitirá que los países comercialicen estos nuevos DEG, entre ellos, en caso de precisar «moneda dura». Por ejemplo, para la Argentina podría ser útil acceder a más dólares si continúa la fuga de capitales. Y a otros bancos centrales les puede servir la adquisición de más DEG como mecanismo de diversificación de sus reservas, ya que se trata de una canasta de monedas en la que también participan el euro, la libra y el yen.
Pago neutro
El Banco Central aclaró ayer que el pago efectuado con reservas es neutro, ya que el Tesoro compró las divisas con pesos para hacer frente al vencimiento de Boden. «El actual nivel de reservas continúa situado en el máximo histórico para nuestro país, conservando uno de los ratios PBI/reservas más altos de la región», enfatizaron en la entidad que preside Martín Redrado.
Aún no está claro si el Gobierno tiene algún otro plan para estos recursos extraordinarios que llegarán del Fondo. Por ejemplo, parte de este desembolso podría utilizarse para hacer frente a un gasto público que crece a más del 30% anual. El ministro de Economía, Amado Boudou, reiteró ayer que el ajuste fiscal «no es una posibilidad».

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