"Llegó el momento de que todo el mundo que participa en esta ocupación ilegal se vaya", dijo el sheriff del condado de Harvey, Dave Ward, durante una conferencia de prensa celebrada en la localidad de Burns, cerca de la reserva natural Malheur (oeste del país). "No tiene que haber un derramamiento de sangre en nuestra comunidad", aseguró. La protesta que mantiene desde el 2 de enero una milicia armada, por la gestión del Gobierno de las tierras federales, se convirtió en tragedia. Uno de los manifestantes falleció cuando iba a ser detenido, después de que varios compañeros se enfrentaran con la Policía. El FBI y las autoridades locales montaron un operativo al saber que algunos miembros se dirigirían en coche a una reunión de vecinos. El incidente terminó con ocho personas arrestadas, entre ellas Ammon Bundy, líder de la ocupación e hijo de Cliven Bundy, un conocido activista antigubernamental que organizó una movilización similar en 2014. Otras personas fueron detenidas posteriormente en Burns y una octava se entregó en el estado de Arizona .
"Estoy decepcionado de que el control de ayer (martes), que debía llevarnos a un final pacífico, terminara tan mal", reconoció el sheriff con voz grave. El acceso al parque está ahora cerrado, pero las personas que siguen dentro pueden abandonarlo cuando quieran, aunque deberán identificarse antes. El problema en la reserva natural de Malheur estalló a principios de año, cuando rancheros y exmilitares de distintos estados formaron una pequeña milicia en apoyo a dos granjeros, sentenciados a cinco años por provocar varios incendios en tierras que el Gobierno les cedía. Ambos se distanciaron de la protesta y se entregaron a las instituciones penitenciarias de California. Pero los manifestantes siguieron con el objetivo de que el Gobierno entregue a los ciudadanos las inmensas tierras federales que tiene.
| Agencias AFP, Reuters y ANSA |

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