24 de junio 2011 - 00:00

Resistencia del PRO a gendarmes

Nilda Garré
Nilda Garré
La decisión de Nilda Garré de acotar las funciones de policías de la zona sur porteña para desembarcar agentes de la Gendarmería nacional y de Prefectura, provocó el descontento del macrismo, que cree ver una competencia en materia de seguridad en el distrito que gobierna Mauricio Macri. Esa visión, sin embargo, no fue pareja dentro del PRO. Mientras el jefe de Gabinete Horacio Rodríguez Larreta criticó la medida, en sintonía con el michettista Martín Borrelli, el ministro del área en la Ciudad, Guillermo Montenegro no se mostró tan disgustado. Mauricio Macri optó por la ironía al referirse a la medida.

El plan del Gobierno nacional espera la firma de Cristina de Kirchner y según voceros del Ministerio de Seguridad, «será inminente». Sin embargo resta que la propia Federal termine de digerir la medida, que afectará a unas ocho comisarías de los barrios porteños linderos con la provincia de Buenos Aires. Allí se dispondrá de gendarmes y agentes de la Prefectura Naval, mientras que los comisarios de la Federal quedarán a cargo solamente de las investigaciones judiciales. Así se desplazarán también a policías hacia otras comisarías del distrito. De acuerdo con el plan de Garré, la medida significaría sumar unos 1.500 agentes más en las calles de la Ciudad de Buenos Aires, dentro del proyecto de a la vez aumentar el número de cámaras de vigilancia y la incorporación de patrulleros inteligentes entre otros proyectos.

El Gobierno porteño, a su vez, anunció que a partir del 1 de julio, la Policía Metropolitana tendrá presencia en la comuna cuatro del distrito, los mismos barrios previstos por Garré. Serían cerca de 400 agentes nuevos para la seguridad porteña, un anuncio que, para los kirchneristas, se hizo en respuesta al plan nacional de seguridad para la Capital Federal.

Macri se quejó de que el Gobierno nacional no lo haya consultado y dijo celebrar «que se hayan dado cuenta que la inseguridad no es una sensación».

«Sería bueno que nos llamen a una reunión de trabajo y que nos consulten para que podamos trabajar tal como lo estamos haciendo en las comunas 12 y 15, donde la Metropolitana trabaja coordinadamente con la Federal», reclamó el jefe de Gobierno y también pidió otra vez por el traspaso de la fuerza bajo su órbita.

Descontento

Para Rodríguez Larreta «esto suena muy improvisado, requiere un trabajo coordinado. No pueden tapar más el sol con la mano, la inseguridad no la han resuelto, no pudieron o no quisieron, pero no han resuelto el problema de la inseguridad que en la Ciudad de Buenos Aires es, por lejos, la principal preocupación de los vecinos».

Montenegro, se mostró «de acuerdo», pero pidió «coordinación» con la Ciudad y confió que le genera «un poco de resquemor» el envío de gendarmes.

Borrelli, que en la Legislatura porteña preside la comisión de Seguridad, consideró que «se siguen acumulando las decisiones improvisadas, contradictorias, espasmódicas e inconsultas para resolver una cuestión que exige la mayor de las planificaciones y el trabajo conjunto».

«No se hace más que especular electoralmente con la sensibilidad de los vecinos. Se somete a los ciudadanos a ensayos de prueba-error y en lugar de soluciones inteligentes para el complejo y terrible problema de la inseguridad se buscan, irresponsablemente, títulos en primera plana», agregó el diputado.

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