La ministra de Finanzas suiza, Eveline Widmer-Schlumpf, sostuvo que la moneda helvética se ubicará en torno a 1,10 franco por euro, un nivel que cree que las empresas exportadoras del país deberían ser capaces de soportar. "Estoy confiada en que la economía será capaz de lidiar con esta decisión. Las empresas están en una mucho mejor posición que en 2011, cuando entró en vigor el límite cambiario", comentó a los periódicos SonntagsBlick y Schweiz.
El Banco Nacional Suizo sorprendió a los mercados el pasado jueves cuando abandonó su límite cambiario de 1,20 franco por euro, afirmando que esa política se había vuelto insostenible. El franco se apreció más allá de la paridad tras el anuncio, a un máximo de 0,8500 de franco por euro para luego recortar ganancias. El viernes cotizó a poco menos de la paridad con la moneda común europea.
Si la divisa se mantuviera en estos niveles por un período prolongado, eso llevaría a un crecimiento económico muy débil y a un creciente desempleo, dijo el director del Departamento de Finanzas, Serge Gaillard, al diario Zentralschweiz am Sonntag. Los sectores más vulnerables -la industria, los artículos de lujo y el turismo- ya comienzan a advertir un desplome en sus ganancias. Con una inflación del -0,3% interanual, Suiza también se arriesga a importar deflación si el franco se mantiene en su nivel alto frente al euro.
El espacio de maniobra con el que contará el Banco Nacional Suizo dependerá de lo que anuncie el Banco Central Europeo el próximo jueves, cuando se espera que lance un programa de compras de bonos para reactivar a la economía y para combatir la deflación. Si el BCE supera las expectativas del mercado, los inversores podrían optar en masa por el franco suizo, considerado como un activo de refugio, lo que presionaría al Banco Nacional Suizo aún más para que actúe.
| Agencia Reuters |


Dejá tu comentario