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Resurge en Francia el vicio racista con la dama Le Pen
Marine Le Pen toma con éxito la posta de su padre, Jean-Marie. Comparó la ocupación nazi con los inmigrantes musulmanes.
La duda que se plantea en el ámbito político francés es si Marine Le Pen, de 42 años, podrá emular a su padre, quien en las elecciones presidenciales de 2002 logró la sorpresa al pasar a la segunda vuelta frente a JacChirac.
Marine es la gran favorita para suceder en la dirección del Frente Nacional (FN) a su padre, un tribuno provocador de 82 años que ha decidido en enero ceder el liderazgo.
La heredera no deja de subir en los sondeos: su cuota de popularidad a fines de noviembre llegó al 27% y obtuvo una intención de voto del 14% para la primera vuelta de las presidenciales de 2012.
«Se prevén para ella buenos resultados, por encima de los de Jean-Marie Le Pen en las presidenciales de 2007 (10%)», subrayó Frédéric Dabi, del instituto de sondeos IFOP.
Estos últimos días, Marine Le Pen supo colocarse al frente de la escena política, batiendo récords de audiencia durante una emisión política en la televisión pública y ocupando el espacio mediático con declaraciones incendiarias.
Este pasado fin de semana, por ejemplo, se ganó el rechazo unánime de la clase política por hacer un paralelo entre la ocupación de Francia por los nazis y los rezos de los musulmanes en las calles por falta de salas de culto suficientemente grandes.
«Es una ocupación de trozos del territorio, de barrios en los que se aplica la ley religiosa, es una ocupación. Cierto que no hay tanques, no hay soldados, pero en cualquier caso es una ocupación», insistió Marine Le Pen ante sus militantes.
«Ella sabe que debe unir su bando antes de iniciar la batalla de 2012», explicó Dabi. «Enriquece la marca Le Pen» conservando el fondo de un discurso populista y antiinmigración, pero centrándose en las cuestiones sociales, importantes en un contexto de crisis, agregó el especialista.
Diputada europea y electa por el deprimido norte industrial francés, Marine Le Pen no duda en usar fórmulas impactantes, como cuando denuncia regularmente la «islamización» de su país.
Abogada, madre de tres hijos y divorciada en dos ocasiones, esta corpulenta rubia quiere aparecer como una mujer moderna y ha contribuido a suavizar las posiciones del FN sobre las cuestiones de tradiciones y de sociedad.
Sin prejuzgar el futuro impacto electoral del FN, que obtuvo resultados discretos en 2007 pero remontó en las regionales del pasado marzo, los analistas consideran que Marine Le Pen representa antes que nada un riesgo para la derecha en la primera vuelta.
Agencia AFP


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