30 de octubre 2015 - 00:00

Retraso de siembra por lluvias

Retraso de siembra por lluvias
 El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona Sudeste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2016 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.

El clima está complicando la siembra de granos gruesos en la zona. Las lluvias, sibien de escaso milimetraje, se suceden con frecuencia, y están complicando las labores de siembra de girasol, que al retrasarse se superpone con la siembra de maíz. También se complica la aplicación de herbicidas para barbecho químico.

La cebada y el trigo evolucionan muy bien con excelentes condiciones de humedad. Esto a la vez genera riesgos de enfermedades en la cebada. Muchos lotes ya debieron ser pulverizados con fungicida, y en algunos casos debe repetirse la aplicación. Hay una menor área sembrada con trigo.

Las proyecciones del cuadro muestran resultados de quebranto para todos los cultivos, tanto en campo propio como en campo arrendado. De esta situación escapa sólo el cultivo de maíz para el rango alto del rinde.

Los rindes de indiferencia necesarios para cubrir la totalidad de los costos para siembras en campo propio son de 45 qq/ha en trigo, 30 qq/ha en soja de 1ª, 28 qq/ha en girasol y 63 qq/ha en maíz.

En campo arrendado, para un precio de arriendo estimado en 6,5 qq/ha de soja, y para los precios y costos que se muestran en el cuadro, el costo total en quintales se estima en 47 qq/ha para trigo, 30 qq/ha para soja de primera, 28 qq/ha para girasol, y 64 qq/ha para maíz.

Se trata de rindes factibles de alcanzar en maíz, y más difíciles de lograr en soja y en girasol. El área de maíz se redujo respecto de la última campaña por la mayor inversión que requiere este cultivo en comparación con la soja, y a raíz de las complicaciones financieras que hay en la zona. En efecto, hay mucho trigo en manos de los productores que no puede ser vendido a raíz de la falta de autorización de exportaciones para este cereal. Este hecho no tienen explicación, y no resiste análisis, ya que existen sobrantes de trigo que no serán consumidos ni procesados por el mercado interno, y se podrían exportar sin problema, generando divisas que hacen mucha falta. Algo similar sucede con el maíz.

Los quebrantos proyectados se originan en las retenciones a las exportaciones. Es en las épocas de caída en los precios de los commodities (como la actual) en la que se pone de manifiesto la tremenda regresividad que tiene este impuesto.

Para que la agricultura vuelva a ser viable se deben eliminar las retenciones y las restricciones a las exportaciones. Ya hay señales en este sentido, y todo el agro espera que se concreten.

Dejá tu comentario