23 de febrero 2010 - 00:00

Reunión secreta Boudou-UIA por almuerzo con Cristina

Amado Boudou
Amado Boudou
El ministro de Economía, Amado Boudou, se reunió ayer con cuatro de las figuras clave de la Unión Industrial Argentina y aseguró que el año «transcurrirá sin mayores problemas». El objetivo que llevó el funcionario al desayuno fue tratar de morigerar lo que intuye será una postura crítica de los industriales en el almuerzo de mañana en Olivos con Cristina de Kirchner.

Del encuentro participaron el presidente de la UIA, Héctor Méndez, Luis Betnaza (Techint), Federico Nicholson (Ledesma) y José Ignacio de Mendiguren (indumentaria). Boudou se encontró con dos integrantes del comité ejecutivo menos de los previstos (Adrián Kaufmann Brea de Arcor y Miguel Acevedo de Aceitera General Deheza no pudieron llegar por temas personales).

Temario

Hubo café y masas en la sala de reuniones adjunta al despacho de Méndez. El secreto de la reunión fue tal que el ministro llegó en su auto oficial, pero en lugar de estacionarlo frente a la puerta principal del edificio de la UIA, sobre Avenida de Mayo, ingresó con el vehículo por las cocheras que dan sobre la calle Rivadavia.

Boudou fue sabiendo que los industriales iban a querer hablar con la Presidente de tres temas: inflación, paritarias y financiamiento para la producción. Casi a coro, los cuatro empresarios le pidieron una acción más enérgica en el combate antiinflacionario, y volvieron a cuestionar por «inefectiva» la política de controles de precios que lleva adelante el secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

Respecto de la falta de financiamiento por la que los empresarios vienen protestando históricamente, Boudou les prometió que Economía y el Banco Central estaban coordinando acciones para resolver el problema. Admitió que con la actual capacidad instalada es muy difícil aumentar la oferta de bienes -clave para detener la inflación-; cuando le tocaron el tema de las ART, el ministro respondió que no quiere invadir incumbencias de otras carteras (Trabajo).

De manera no tan enfática como lo hizo la semana pasada, el ministro volvió a afirmar que el problema de la inflación no es tal, que están produciéndose reacomodamientos de precios, y que muchas de esas subas son estacionales y se irán aliviando solas. Por cortesía (después de todo eran los anfitriones) los empresarios no insistieron. El ministro se fue prometiendo que este año transcurrirá sin demasiadas complicaciones.

La charla duró poco más de una hora, en la que los directivos y el ministro hablaron de lo que cada uno espera que suceda mañana al mediodía en la residencia presidencial. Boudou se enteró allí de que tres de los principales empresarios de la Argentina no aceptaron el convite, y que enviarán a sus respectivas «manos derechas» al cónclave de Olivos.

Así, Paolo Rocca (principal accionista de Techint) delegó en Betnaza y sin dar explicaciones su representación; la siderúrgica desde hace al menos tres años viene con ruidos en su relación con los Kirchner, el último de los cuales fue la versión lanzada por medios adeptos al Gobierno de que Techint estaba abasteciendo de tubos sin costura a las petroleras que comenzaban a perforar en el mar vecino a islas Malvinas. Eso se suma al hecho de que Hugo Chávez está incumpliendo con los pagos por la expropiación de Sidor.

Tampoco Luis Pagani concurrirá, y estará representado por Kaufmann Brea. El dueño de Arcor se encuentra fuera del país y su regreso está previsto recién para el 7 de marzo. Está claro que el empresario cordobés no consideró el nuevo encuentro con Cristina y su gabinete lo suficientemente clave como para interrumpir su viaje.

Finalmente, Luis Pedro Blaquier (dueño de la azucarera y papelera Ledesma), reacio a las reuniones multitudinarias, volverá a delegar en Nicholson su rol de interlocutor con el Gobierno. En la comida organizada en diciembre último, Blaquier compensó su ausencia con una reunión privada un día antes con Cristina de Kirchner, luego de la cual «anunció» inversiones que se habían dado a conocer un año antes; esta vez ni siquiera hará eso.

Explicaciones

A pesar del secreto que quisieron mantener, los dirigentes de la UIA deberán explicar hoy a casi doscientos empresarios qué hablaron ayer y qué dirán mañana. Es que, después de casi tres meses, volverá a sesionar la junta directiva (especie de parlamento de la UIA, donde están representados los sectores y las provincias).

El temario, obviamente, estará encabezado por el almuerzo con la Presidente, pero los miembros de la junta (sobre todo las pymes del interior) llegarán horrorizados por la suba de las cuotas de las ART, que en algunos casos llega al 100% sobre los valores de noviembre.

Por eso se espera que Daniel Funes de Rioja sea el expositor principal en esta asamblea; el abogado laboralista y miembro del Ejecutivo de la UIA representando a la COPAL (alimentarias) explicará los crecientes costos para las empresas, del vacío legal que existe en materia de accidentes de trabajo desde hace cinco años, cuando dos fallos de la Corte Suprema prácticamente «mataron» el régimen anterior. ¿Se animarán a decírselo en la cara a Cristina, o seguirán emitiendo comunicados de protesta?

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