9 de diciembre 2010 - 00:00

Riesgos de dormir con pijama

Belén Errandosoro es la mujer, mejor dicho las muchas mujeres, que confunden al almidonado protagonista masculino, y también al espectador en la extraña «Opciones reales».
Belén Errandosoro es la mujer, mejor dicho las muchas mujeres, que confunden al almidonado protagonista masculino, y también al espectador en la extraña «Opciones reales».
«Opciones reales» (Arg., 2010, habl. en esp.). Dir.: S. Fischbein. Guión: E. Larraquy, S. Fischbein. Int.: J. Urraco, B. Errandosoro, M. Jauriguiberry, D. Ferrari, E. Fernández.

Relato de misterio hecho por Silvio Fischbein con jóvenes egresados de Artes Visuales de la Universidad Nacional del Centro, «Opciones reales» parece sintonizar con toda una tradición de viejos cuentos hechos para alertar a los crédulos sobre los peligros de las jovencitas amables que invitan a uno a la casa pero no lo hacen entrar por la puerta. Y encima capaz que viven cerca del cementerio, o conocen el lugar de la ciudad por donde andan los muertos a la noche, cuando nadie los ve. Puede ser, también, que el crédulo se imagine más cosas de las que tiene el cuento, incluso puede que imagine a las diversas jovencitas con un solo rostro y un vestido distinto en cada frase, quién sabe. Hay cada loco suelto por la vida.

Para el caso, un muchacho viaja a Tandil contratado para actuar en una película porno. En el ómnibus charla con una señorita que se muestra interesada en su herramienta de trabajo. Al llegar conoce a otra igual a la anterior pero muy rara, que le cuenta algo rarísimo sobre un conejo rabioso, lo hace dormir quietito y con pijama, y le enseña cosas inconvenientes. Una noche, el desconcertado se cruza con otra igual a las dos anteriores pero de vestido floreado y con una linterna en la mano. Y en la filmación, con una más, pero que termina sin vestido alguno. ¿Cómo termina el tipo? Si el lector no recuerda ningún cuento parecido, tendrá que ver la película. De todos modos, cabe la recomendación: desconfíe de cualquier loca que lo haga dormir quietito y con pijama, porque eso puede derivar en algo de lo que será muy difícil volver, tal vez la muerte, o el matrimonio, no está claro.

También se recomienda no hacer como el personaje, que queriendo agasajar a una de esas mujeres (difícil recordar a cuál de ellas, porque son todas iguales) la espera con un lomo a la pimienta ya servido. Craso error, culpa suya la vaca ha muerto en vano. En fin, pasan cosas extrañas, que obligan a uno a esperar las explicaciones del final, si es que el final no lo confunde del todo. Por suerte apenas debe esperar 75 minutos, casi siempre acompañado por una buena música envolvente. Compositora, Amalia Fischbein, hija del director. Protagonista femenina casi excluyente, Belén Errandosoro. Defecto a lamentar, la falta de un director de actores que haga más expresivos a unos cuantos intérpretes. Así como están, parecen salidos de ciertas películas italianas ero-terroríficas de los 70, donde los mantenían como almidonados mirando casi con odio y sin perder la compostura a las señoritas que perdían entusiastamente la cordura.

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