11 de diciembre 2014 - 00:00

River gritó campeón y rompió el maleficio

El abrazo sin fin de los jugadores de River. El club de Núñez, luego de 17 años, volvió anoche a conquistar un título internacional al ganarle a Atlético Nacional  y quedarse con la Copa Sudamericana.
El abrazo sin fin de los jugadores de River. El club de Núñez, luego de 17 años, volvió anoche a conquistar un título internacional al ganarle a Atlético Nacional y quedarse con la Copa Sudamericana.
 Después de aquella noche de diciembre de 1997 en la que el chileno Marcelo Salas marcó los dos goles de la final de la Supercopa ganada ante San Pablo por 2 a 1, la sequía se extendió durante 17 años. Pero anoche esa racha adversa llegó a su fin. Con goles de Gabriel Mercado y de Germán Pezzella, ambos a través de sendos córner ejecutados por Leonardo Pisculichi, River superó 2-0 a Atlético Nacional, en el Monumental, tras igualar 1-1 en la ida en Medellín, y se quedó con la Copa Sudamericana, la primera de su rica historia.

Fue entretenido el primer tiempo, con llegadas claras en los dos arcos. Hasta los 25 minutos, fue River el que dominó el partido, a partir del muy buen trabajo de Carlos Sánchez, erigido en pasador de la pelota, incisivo para pasar al ataque y cambiar de ritmo, ante la pasividad de la última línea de Atlético Nacional. Encontró un buen socio en "Teo" Gutiérrez, quien tuvo tres chances claras de gol. Pero el arquero Franco Armani le ganó la pulseada siempre, con un repertorio de atajadas, aunque al colombiano no se lo notó fino para definir.

El equipo de Medellín apostó a salir rápido de contraataque. Recién pudo generar riesgo sobre el final de la primera etapa, cuando Edwin Cardona, tras una linda combinación con Carlos Ruiz, definió y Marcelo Barovero evitó con su pierna la apertura del marcador para el rival. Fueron las apariciones de Ruiz, desbordando por afuera, y de Cardona, como falso nueve, las que empezaron a hacer tambalear a la defensa de River, por el sector de Gabriel Mercado. Sin embargo, ningún equipo sacó diferencia en el marcador.

En el complemento, River encontró la llave de la victoria en una ráfaga, con dos pelotas paradas. Un córner ejecutado por Pisculichi que Mercado, libre y sin marca, la cabeceó abajo, al palo izquierdo de Armani a los 9 minutos. El público no terminó de festejar que enseguida vino el segundo, a los 13. Otro córner pateado por el exestratega de Argentinos Juniors, esta vez a la cabeza de Germán Pezzella, quien se elevó por encima de todos los defensores de Atlético Nacional y puso la historia 2-0.

Lejos de generar peligro como en el primer tiempo, Atlético Nacional no tuvo reacción ante los goles. Leonardo Ponzio se adueñó de la mitad de la cancha y se devoró a Cardona. Arriba, Berrío y Ruiz se perdieron entre Funes Mori y Pezzella. Para colmo, la capacidad de daño de River se mantuvo en los pies de Pisculichi. A los 32 volvió a generar peligro con un tiro libre que Ramiro Funes Mori cabeceó apenas desviado.

Cómodo con la diferencia, el equipo de Marcelo Gallardo se dedicó a hacer circular la pelota con Pisculichi, la gran figura de estas dos finales. Y sólo hubo lugar para el delirio de las 60.000 almas riverplatenses, que aprovecharon para ovacionar al "Muñeco", casualmente campeón como jugador hace 17 años. Ayer se dio el gusto de hacerlo como DT.

Dejá tu comentario