"Irán está decidido a mantener conversaciones justas y constructivas basadas en la ley internacional. Esperamos que haya la misma voluntad en la otra parte", señaló Rohaní en su intervención durante la ceremonia de celebración en la plaza Azadi de Teherán.
El presidente dijo que las negociaciones nucleares "son una prueba histórica para Europa y Estados Unidos" y señaló que, si éstos respetan los derechos de la República Islámica, recibirán "una respuesta positiva y apropiada".
Pero si las potencias tratan de repetir "métodos incorrectos y poco agradables utilizados en el pasado", deben saber que actuarán "en detrimento de su propia nación, de la región y del bienestar y la estabilidad global", advirtió y aprovechó la ocasión para volver a condenar las sanciones internacionales contra Teherán por su plan nuclear las cuales calificó de "crueles", "ilegales" e "incorrectas".
"A aquellos que tienen la ilusión de tener sobre la mesa una amenaza contra Irán, anuncio y digo claramente que tienen necesidad de un nuevo par de anteojos", sostuvo el mandatario ante miles de ciudadanos que portaban banderas iraníes y retratos del padre de la Revolución Islámica, el ayatolá Ruholá Jomeiní, y del actual guía supremo, Alí Jameneí. "El movimiento de la nación iraní hacia el "desarrollo y la tecnología, comprendida la tecnología nuclear pacífica, será permanente", enfatizó Rohaní.
Las tratativas entre el grupo 5+1 -Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Inglaterra y Alemania- y Teherán se reiniciarán los próximos 18 y 19 de febrero en Viena. Las negociaciones se anuncian difíciles debido a que los responsables iraníes insisten en su "falta de confianza" en el Gobierno estadounidense.
Consignas
Los carteles de los iraníes que participaron de los festejos mostraban consignas nacionalistas y otros textos como "Estamos listos para cualquier opción encima de la mesa", en referencia a las amenazas estadounidenses de sugerir la posibilidad de un ataque militar a Irán para acabar con su programa nuclear, "Preparados para la gran batalla" o "EE.UU. es el Gran Satán".
Una pancarta rezaba "Los líderes de la sedición deben ser juzgados" y mostraba al expresidente Mohamad Jatamí y a los opositores Musavi y Karruví (actualmente en arresto domiciliario por considerar un fraude los resultados electorales de 2009) con un lazo de la horca en sus cabezas.
En vísperas de la celebración, Irán anunció el lanzamiento exitoso de dos misiles de nueva generación "con una gran capacidad de destrucción". El régimen aseguró que sólo usará su arsenal en caso de ataque, pero su programa balístico preocupa a los occidentales y es objeto de varias condenas del Consejo de Seguridad de la ONU.
| Agencias EFE, AFP y ANSA |


Dejá tu comentario