Romney ya es candidato con un programa de línea extrema

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Tampa, EE.UU. - El exgobernador de Massachusetts Mitt Romney fue elegido oficialmente por el Partido Republicano como su candidato a la presidencia de EE.UU. para las elecciones que se celebrarán el 6 de noviembre y a las que se postulará con una plataforma extremadamente conservadora, también aprobada ayer.

Los delegados presentes en la Convención Republicana en Tampa anunciaron, estado por estado, sus votos y dieron la mayoría suficiente, como estaba previsto, a Romney, así como a su compañero de tándem y candidato a la vicepresidencia, el congresista por Wisconsin Paul Ryan.

Además de su consagración, fue aprobada la plataforma política, en la que se deja claro la oposición al aborto, los matrimonios homosexuales y el combate frontal a la inmigración ilegal. Entre otros puntos, promete imponer aranceles contra China si ese país no modifica su política monetaria, al tiempo que extiende los recortes tributarios establecidos en 2001 y 2003, durante la Presidencia de George W. Bush.

Las convenciones partidarias estadounidenses son apuestas absolutas al marketing político, en las que está programado cada minuto a efectos de obtener el mayor impacto.

Anoche fue el turno en el micrófono de Ann Romney, esposa del candidato. La mujer afirmó en el finalmente animado Tampa Bay Times Forum (tras el desvío del aguafiestas huracán Isaac) que su marido es «el hombre que Estados Unidos necesita» y no defraudará en su objetivo de encarrilar el país.

Romney, de 56 años, ve culminado el sueño de acceder a la nominación, después de fracasar en 2008 y haber tenido que superar esta vez una larga campaña de primarias en la que se enfrentó a una decena de rivales dentro del partido.

Resistencia

En la votación de ayer, uno de esos rivales, el ultraliberal y antibelicista (por ser anti-Estado y antigasto público) Ron Paul se resistió a darle el apoyo.

Está previsto que Romney se dirija a la Convención mañana por la noche, con un discurso en el que aceptará la nominación y expondrá su estrategia para devolver la Casa Blanca a los republicanos.

A lo largo de la jornada de ayer, los participantes en la Convención Republicana pusieron énfasis en la necesidad de derrotar a Obama, un político que no es apto, según los conservadores, para arreglar la economía.

«Nunca ha dirigido una empresa. Ni siquiera ha revendido en un mercadillo o mirado el interior de un puesto de limonada», dijo el presidente del partido, Reince Priebus, en alusión a Obama.

Romney se presenta ante el electorado como un gestor exitoso, que fundó y gestionó con éxito la firma de inversiones Bain Capital, salvó de la quiebra los Juegos Olímpicos de invierno celebrados en Salt Lake City en 2002 y gobernó el estado de Massachusetts, donde redujo el déficit e instauró un sistema de cobertura médica en el que terminó inspirándose Obama.

La necesidad de revivir el «sueño americano», de crear empleo, de frenar las injerencias del Gobierno y de defender la vida, la familia y las libertades individuales dominaron los mensajes de los cargos públicos y representantes del partido que fueron pasando por la tribuna.

El congresista por Texas Francisco Canseco argumentó que la respuesta a los problemas actuales de EE.UU. «es simple».

«Impuestos más bajos y menos Gobierno», ésa es la solución.

Agencias EFE y AFP, y Ámbito Financiero

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